La dramática temporada de huracanes, que terminará recién en noviembre, no da tregua a Estados Unidos ni a sus vecinos del Caribe. La tormenta Rita se convirtió ayer en un ciclón de grado dos sobre una escala de cinco y amenaza con llegar hoy a cuatro. Complicado por las encuestas y las críticas, George Bush no quiso arriesgarse y decretó ya la alerta en el sur del país. En Florida, donde las consecuencias podrían ser particularmente severas, además, gobierna su hermano Jeb. Mientras, en Cuba ya hay casi 150 mil evacuados, y las lluvias y los vientos de 160 km/h azotan con dureza los cayos de Florida.
Evacuados del huracán Katrina, alojados en un centro de
Houston, Texas, aguardan indicaciones luego de que se
ordenara un operativo para hacer lugar a los futuros tras
ladados por Rita.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante este panorama, quedó descartado el regreso de los desplazados habitantes a Nueva Orleans, luego de que los expertos dijeran que los recién reparados diques podrían no soportar a Rita.
En tanto, la gobernadora del estado de Louisiana,
Rita se convirtió ayer en huracán de categoría 2 -el segundo de los cinco de la escala Saffir-Simpson- con vientos máximos sostenidos de 160 km/h, informó el
Dejá tu comentario