Pakistán anunció el arresto en la agitada región de Cachemira de quince personas vinculadas al grupo islamista acusado por India de los sangrientos atentados de Bombay, poco después de que Estados Unidos reclamara la detención de los sospechosos.
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Entre los detenidos en el campamento de una de las organizaciones caritativas del grupo Lashkar-e-Taiba ("Ejército de los Piadosos") figura uno de sus jefes, Zaki-ur-Rehman Lajvi, capturado el sábado, cuyo nombre fue mencionado por el único de los diez atacantes que sobrevivió, según la prensa india.
"Zaki-ur-Rehman Lajvi figura entre los arrestados. Se trata de un comandante de operaciones de Lashkar-e-Taiba", dijeron fuentes de seguridad paquistaníes.
El fundador del Lashkar-e-Taiba, Hafiz Saeed, condenó la operación policial "contra organizaciones yihadistas en la Cachemira paquistaní" y acusó al gobierno paquistaní de haber dado "muestras de su debilidad".
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, instó el domingo a Pakistán a cooperar rápida y plenamente con India en la pesquisa de los atentados, que dejaron 172 muertos (incluyendo a nueve autores de los ataques), alegando que existían evidencias de que su territorio fue usado por "actores no estatales" para preparar la matanza.
"Pakistán tiene la responsabilidad de actuar", dijo la jefa de la diplomacia estadounidense a cadenas de televisión de su país, aunque negó haber impuesto un plazo de 48 horas para detener a los sospechosos.
La Casa Blanca saludó las detenciones describiéndolas como gestos "positivos".
"No hay duda de que Pakistán ha tomado pasos positivos", dijo la vocera de la Casa Blanca, Dana Perino.
Una fuente de la seguridad paquistaní dijo que "la operación tenía como objetivo recabar detalles sobre las actividades de la fundación caritativa en Cachemira, después de las acusaciones de India de que Lashkar-e-Taiba utiliza el territorio paquistaní para entrenarse.
India asegura que los diez miembros del comando que a fines de noviembre sembraron durante 60 horas el terror en la capital económica del país pertenecen al Lashkar-e-Taiba.
Las autoridades de Nueva Delhi pidieron a las del país vecino, con las que mantienen conflictivas relaciones, la extradición de 20 sospechosos de los atentados.
El gobierno paquistaní prometió que si India demuestra que los asaltantes procedían de Pakistán haría todo lo posible para detener y juzgar a los organizadores.
El Lashkar-e-Taiba dice luchar por la independencia de la parte de Cachemira administrada por Nueva Delhi y que se disputan ambas potencias nucleares, así como por por la defensa de la minoría musulmana.
Ese grupo está en la lista de organizaciones terroristas de Estados Unidos, prohibido en Pakistán y en el Reino Unido y otros países occidentales.
Fue fundado en 1989 por Hafiz Saeed, que combatió brevemente en los años ochenta contra el ejército soviético en Afganistán junto a los muyahidines.
Saeed, que dice haber abandonado el grupo Lashkar-e-Taiba cuando este fue ilegalizado por el ataque de diciembre de 2001 contra el Parlamento indio, en el que murieron 10 personas.
Ese atentado estuvo a punto de desencadenar una cuarta guerra entre India y Pakistán desde que ambos países se independizaron del Imperio Británico en 1947.
Saeed dirige ahora la fundación Jamaat-ud-Dawa que trabaja en zonas pobres de Cachemira, especialmente tras el devastador sismo de 2005, y que algunos consideran como la vitrina política del Lashkar-e-Taiba.
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