Gustavo Arcos Bergnes, el líder más antiguo de la disidencia cubanay uno de los hombres que asaltaron el Cuartel Moncadajunto a Castro en 1953, murió ayer en La Habana a los 79 años por una complicación de una enfermedad pulmonar. Católico y de origen humilde, Arcos, quien luchó largamente por la democracia, «era un símbolo de la oposición, el decano de la oposición y para nosotros es algo lamentable », dijo la disidente Marta Beatriz Roque.
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