La Paz (EFE, AFP) - El ex presidente de Bolivia y líder de la mayor alianza opositora del país, Jorge Quiroga, lamentó ayer que la Argentina, Brasil y México no «repudien» la amenaza del gobernante venezolano, Hugo Chávez, de intervenir militarmente en Bolivia si la «oligarquía» derroca a Evo Morales.
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«Ojalá que despierte la conciencia democrática de los hermanos brasileños, mexicanos y argentinos, que dejen de estar sometidos por los petrocheques que financian cosas en la Argentina o movimientos radicales en Brasil», dijo Quiroga.
Chávez había dicho el domingo pasado en Cuba que si la «oligarquía» boliviana derroca o asesina a Morales, Venezuela no se quedará con los «brazos cruzados». Asimismo, sostuvo que esa «oligarquía» debe tener «mucho cuidado», porque ése «no sería a lo mejor el Vietnam de las ideas, de la Constituyente, sería entonces, a lo mejor, Dios no lo quiera, el Vietnam de las ametralladoras, de la guerra».
«Me da tristeza decir que ante semejante arremetida, abusiva, para instalar esta hegemonía que desemboca en tiranía, atentando contra la democracia y la libertad, hay muchos que están ausentes», comentó Quiroga. «Como ciudadano de América latina me da vergüenza ver que gobiernos democráticos no dicen nada y que la Organización de Estados Americanos (OEA) se pasa de 'insulsa' porque no dice nada», agregó aludiendo al secretario general, José Miguel Insulza.
Quiroga asistió el pasado fin de semana en Caracas a una reunión con opositores a Chávez y fue retenido e interrogado por casi hora y media en el aeropuerto por autoridades migratorias.
Reacciones
«Lo que (Chávez) está diciéndonos es: ' Hagan la Constituyente en Bolivia como a mí me da la gana o les mando las ametralladoras'; me imagino, con los Kalashnikov que está comprando», señaló el dirigente opositor (ver nota aparte). La advertencia de Chávez ha provocado desde el lunes rechazo de fuerzas opositoras bolivianas e incluso de algunos legisladores del oficialismo, aunque el gobierno de Morales la calificó de «solidaridad continental».
El jefe del ejército, el general Freddy Bersatti, dijo ayer que las declaraciones de Chávez fueron «netamente políticas» y destacó las «excelentes relaciones militares» entre ambos países y la cooperación venezolana que reciben las fuerzas armadas bolivianas. Además, indicó que los militares tienen como misión cuidar la soberanía y la integridad del país, y «sostener al gobierno legalmente constituido».
En tanto, el ministro de Gobierno (interior), Alfredo Rada, sostuvo que «cualquier conflicto se va a resolver entre los bolivianos, en democracia y en respeto a la soberanía».
La oposición, que controla el Senado en Bolivia, ha anunciado que citará próximamente al canciller, David Choquehuanca, actualmente de viaje en Europa, para que explique cuál fue la reacción de La Paz ante las advertencias del venezolano.
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