Pinochet, de 89 años, fue internado el sábado afectado por una crisis vascular que le provocó pérdida de conciencia, déficit neurológico y alteración de su motricidad, según los médicos.
La gravedad en que llegó al hospital motivó incluso que un sacerdote le entregara ese día la extremaunción, o bendición que concede la Iglesia Católica a los enfermos en su etapa terminal, informó su familia. Durante estos cinco días el ex dictador fue sometido a rigurosos exámenes médicos, para determinar las consecuencias psicoorgánicas que tuvo el accidente vascular del sábado.
El ex dictador recibió el alta médica el mismo día en que la Corte Suprema analizaba el recurso de amparo que presentó su defensa para anular la orden de arresto. La Segunda Sala de la Corte dejó «en acuerdo» (pendiente) su decisión y no informó cuándo hará pública su resolución.
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