Londres (EFE, AFP) --Empresas de Estados Unidos y Gran Bretaña se llevarán la parte del león de la riqueza petrolera de Irak, según una nueva ley que se presentará próximamente al Parlamento de Bagdad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Así lo señala hoy el dominical «The Independent on Sunday», que vio un borrador de esa ley, en cuya elaboración participó directamente, según el periódico, el gobierno de Estados Unidos.
La ley en cuestión concede a grandes grupos petroleros como British Petroleum, Shell y Exxon contratos de treinta años de vigencia para extraer crudo iraquí y permite la primera operación a gran escala de intereses occidentales desde que se nacionalizó esa industria en 1972.
Ejecutivos y analistas del sector afirman que la ley, que permitiría a las compañías de ambos países embolsarse hasta 75% de los beneficios en los primeros años, es la única forma que tiene el país árabe de poner de nuevo en pie su industria petrolera tras años de sanciones y de guerra.
Sin embargo, explica el dominical británico, la ley prevé acuerdos para compartir la producción, algo poco habitual en Medio Oriente: la industria petrolera de los dos mayores productores mundiales -Arabia Saudita e Irán-está bajo control estatal.
Los críticos de la nueva legislación recuerdan que cuando en 2003, el primer ministro británico, Tony Blair, justificó la invasión de Irak ante el Parlamento, calificó de «falsas» las acusaciones según las cuales Washington y Londres querían hacerse con el petróleo de ese país.
Según los partidarios de la nueva legislación, la cláusula mediante la cual se permitirá que las compañías occidentales se lleven hasta 75 de los beneficios del petróleo durará hasta que se hayan recuperado los costos iniciales de perforación.
Después se contentarán con 20 de los beneficios, según fuentes del sector en Irak, aunque, como afirma «The Independent», ese último porcentaje es el doble del normalmente establecido en ese tipo de acuerdos.
Dejá tu comentario