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"A partir del 3 de mayo retomaremos el contacto", afirmaba el grupo en sendas cartas enviadas en marzo pasado al Elíseo y al Ministerio del Interior con "amenazas en vista a una extorsión de fondos", según indicó entonces la Fiscalía de París.
En sus misivas, AZF advertía a las autoridades de que debían "estar listas, a partir de esa fecha y durante un mes, para reaccionar en plazos muy cortos (menos de cuatro horas)".
Además les anunciaba que les serían reveladas "el mismo día de la operación las coordenadas GPS de los lugares simbólicos donde se esconden explosivos de fuerte potencia".
"Ahórrense la tragedia madrileña", agregaba, en alusión a los 192 muertos en los atentados del 11 de marzo en Madrid, el grupo, que en 2004 exigía cuatro millones de dólares y dos millones de euros en billetes pequeños para no cumplir sus amenazas.
A pesar de que los investigadores mantienen ciertas dudas sobre si estos dos mensajes son obra del mismo grupo que amenazó al Estado francés el año pasado, el asunto se sigue con la máxima atención y seriedad, según fuentes policiales.
"Mucha discreción y movilización" son las consignas, dijo hoy un alto funcionario del Ministerio de Interior.
El misterioso grupo, cuyas siglas son las mismas que el nombre de una fábrica petroquímica que estalló en Toulouse en 2001, tuvo en jaque a la policía francesa durante varios meses el año pasado, después de manifestarse por primera vez en diciembre de 2003.
AZF amenazó entonces con hacer estallar una decena de bombas supuestamente pre-programadas y colocadas en la red ferroviaria de Francia, si el Estado no le pagaba el mencionado rescate.
En febrero de 2004, la policía consiguió localizar, gracias a las instrucciones dadas por el grupo, un artefacto explosivo en una vía de tren, y neutralizarlo.
Al mes siguiente, se descubrió otra bomba en una vía del tren París-Basilea, que los investigadores sospecharon que era obra de AZF, que había utilizado el pseudónimo de "Gran Lobo" para negociar con las fuerzas del orden ("Suzy") mediante pequeños anuncios en la prensa.
Un intento de entregar el rescate en el aeropuerto de Montargis (centro) fracasó el 1 de marzo de 2004, poco antes de que AZF anunciase en una carta que suspendía su acción el tiempo necesario para remediar sus "debilidades tecnológicas, logísticas y otras", pero que volvería a exigir el pago del rescate.
"Cuando lo pidamos, pagad sin rechistar y no hablemos más; si no, Francia sobrepasará sin gloria los tristes récords españoles", rezaba la carta, en alusión a los atentados del 11 de marzo.
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