Devastación y muerte fueron el resultado de la explosión de un coche bomba frente a la Embajada de Dinamarca en Islamabad. No cede la tensión entre los sectores islámicos más radicalizados y varios países de Occidente a pesar de que ya pasaron más de dos años de la publicación de viñetas satíricas sobre Mahoma.
Islamabad (AFP, EFE, DPA, Reuters) - Diez personas murieron y 30 resultaron heridas al estallar ayer un coche bomba frente a la Embajada de Dinamarca en Pakistán, en una probable represalia por la publicación de caricaturas del profeta Mahoma hace más de dos años.
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La violenta deflagración provocó daños en la legación danesa, en el centro de Islamabad, y casi destruyó una agencia vecina de las Naciones Unidas. Muchos automóviles resultaron dañados por la fuerza de la explosión, que dejó un enorme cráter en el pavimento.
Hasta ahora ningún grupo ha reivindicado el ataque, pero fuentes oficiales paquistaníes dijeron que probablemente está vinculado a la polémica por la publicación de las caricaturas de Mahoma en periódicos daneses en setiembre de 2005 y en febrero pasado. Las autoridades no descartaron que se trate de un atentado suicida.
El jefe del Ministerio del Interior paquistaní, Rehman Malik, afirmó que este «ruin» atentado «podría ser una reacción a los dibujos blasfemos publicados en Dinamarca» y prometió que los culpables serán capturados.
Condena
En Dinamarca, el primer ministro Anders Fogh Rasmussen condenó el «crimen horrible y cobarde», y dijo a los periodistas que nada justifica semejante ataque.
Entre los muertos hay un danés de origen paquistaní, confirmó el Ministerio de Relaciones Exteriores en Copenhague, que elevó el balance de muertos a 10 y precisó que su ciudadano muerto no es ninguno de los cuatro empleados daneses de la embajada.
El presidente estadounidense, George W. Bush, condenó el atentado y ofreció sus condolencias a las víctimas, dijo la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino.
«Condenamos el atentado terrorista, no tiene ninguna justificación», subrayó Perino. «El presidente ha sido informado y ofreció sus condolencias a las víctimas de la violencia y sus familiares», añadió.
En tanto, el alto representantede la Unión Europea para la Política Exterior, Javier Solana, afirmó en un comunicado que condena «el atentado terrorista escandaloso cometido contra la Embajada de Dinamarca en Islamabad».
Pakistán es un aliado clave de Estados Unidos en su « guerra contra el terrorismo» desde 2001, pero su régimen es desafiado desde hace tiempo por un creciente movimiento islamista, sospechado, entre otros hechos graves, del asesinato de la ex primera ministra Benazir Buttho en diciembre último.
Dinamarca había reducido la dotación de su embajada y desplazado a la mayor parte del personal extranjero en los últimos meses por la amenaza de represalias por las caricaturas.
Testigos describieron escenas de pánico después de la explosión y vieron cuando los equipos de socorro médico se llevaban a varias víctimas cubiertas de sangre. La ensordecedora deflagración destrozó los vidrios de las ventanas a cientos de metros de distancia.
Bin Laden
El ministro de Relaciones Exteriores de Dinamarca, Per Stig Moeller, afirmó que esta explosión podría estar relacionada con recientes llamados del líder de Al-Qaeda, Osama bin Laden, y su lugarteniente Ayman al-Zawahiri, para que se atacasen blancos daneses.
«Nosotros podemos hacer muchas suposiciones. Al-Qaeda y Bin Laden han pedido atacar a Dinamarca, o podrían ser los talibanes, que quieren perjudicarnos porque estamos presentes en Afganistán», declaró.
Dinamarca tiene unos 550 efectivos en el marco de una fuerza dirigida por la OTAN en Afganistán que combate a los fundamentalistas talibanes.
El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, y el primer ministro Yusuf Raza Gilani, condenaron también los hechos, según fuentes oficiales.
Desde la publicación de doce controvertidas viñetas sobre Mahoma el 30 de setiembre de 2005 en un diario danés, consideradas blasfemas por los musulmanes, se han producido manifestaciones violentas y atentados que han dejado 56 muertos hasta el momento.
Paralelamente, Dinamarca se vio sometida a diversos llamamientos a boicots comerciales desde el mundo islámico.
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