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Los periodistas estadounidenses -quienes deberían estar contentos con una figura pública que dice lo que piensa-acostumbran a referirse a O'Neill como Informate más
Y, sin embargo, por mucho que sea odiado O'Neill aquí, Cuando viajó a la Argentina, multitudes aún mayores se juntaron frente a su hotel y amenazaron con causar disturbios, presumiblemente porque el funcionario de Estados Unidos era el que más se oponía a que el Fondo Monetario Internacional amplíe sus créditos al país si el gobierno no toma medidas para bajar el gasto.
A la única persona que no parece importarle el comportamiento de O'Neill es a su jefe, aunque hay muchos rumores de que el presidente
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