21 de marzo 2006 - 00:00

Premier francés ratifica que no suspenderá el nuevo Contrato Laboral para jóvenes

El primer ministro francés, Dominique de Villepin, rechazó hoy la posibilidad de abolir la ley del Contrato para el Primer Empleo (CPE), aunque se manifestó dispuesto a negociar los puntos más polémicos de la norma que causó una ola de protestas en Francia.

De Villepin afirmó, sin embargo, que no aceptará ni "la retirada, ni la suspensión, ni la desnaturalización" de los contratos para jóvenes menores de 26 años. Algunos analistas opinan que las protestas no se pueden comparar con el mayo francés de 1968, cuando los estudiantes y unos diez millones de trabajadores marcharon a la huelga y estuvieron a punto de obligar a renunciar al presidente Charles de Gaulle.

Durante una reunión con parlamentarios del conservador partido gobernante Unión por un Movimiento Popular (UMP), De Villepin dijo que la retirada, la suspensión o la desnaturalizacion de la ley "son imposibles", informó la agencia española Europa Press.

Los sindicatos, que reclaman una retirada, anunciaron ayer una jornada nacional de manifestaciones y paros para el próximo martes.

De Villepin insistió en que retirar la ley "supondría asumir que nos rendimos ante la lógica de los ultimátum y las amenazas" y señaló que "nuestro electorado no nos lo perdonaría".

El jefe del gobierno francés aseguró que la posible "suspensión" es "contraria a la Constitución" porque la ley ha sido votada y señaló que cambiar los fundamentos de los contratos del CPE supondría "perder el equilibrio del proyecto y privarle de toda posibilidad de éxito".

Según el gobierno, la ley está dirigida a aumentar las contrataciones, aunque los empleadores pueden despedir trabajadores sin causa alguna en sus primeros dos años de trabajo.

Sindicatos y patronales podrán reducir el periodo de prueba de estos contratos de dos años, pero sólo mediante "acuerdos sectoriales".

Para De Villepin, lo que es innegociable es que durante el periodo de prueba, sea cual sea su duración, se impida el despido sin justificación, punto más controvertido de los nuevos contratos.

En su opinión, sería "caer en un formalismo jurídico que complicaría el contrato y lo haría ineficaz". "Hemos puesto el dedo en las dificultades reales de la sociedad francesa. Queremos ser los primeros en encontrar los remedios y lo fuimos en denunciar la precariedad de los jóvenes en el empleo", explicó Villepin a diputados y senadores.

Según el primer ministro, "la fuerte" oposición que ha encontrado la medida desde que se iniciaron las protestas el pasado 4 de marzo, se debe a que ésta incide en "las barreras
reales de la sociedad".

Por otra parte, continuaron las manifestaciones en París -donde además hubo choques con la policía-, y en otras ciudades francesas.

No obstante, el jefe de gobierno, que expresó su posición en una reunión de los diputados del UMP, partido de la mayoría, se mostró dispuesto a negociar los aspectos más cuestionados de la ley laboral para jóvenes.

Los parlamentarios insistieron en la necesidad de que el gobierno aplique la ley, pero también avanzaron sugerencias acerca de cómo mejorar los dos puntos más controvertidos del CPE: el período de prueba de dos años y el despido sin motivo.

Sobre el primer punto, avanzó la propuesta de una "negociación por sectores y, sobre el segundo, sugirieron "la conversación preliminar" al despido, dijeron fuentes parlamentarias.

En tanto, decenas de universidades y liceos de Francia continuaban protestando contra la medida, respaldados por los sindicatos.

Según el ministerio de Educación, de las 84 universidades franceses, 56 adhieren al movimiento, mientras el UNEF, el mayor sindicato estudiantil, habla de 68.

En tanto, se registraron hoy protestas en las principales ciudades del país: Rennes, Lyon, Tolosa, Nantes, Clermont-Ferrand y Estrasburgo.

Los estudiantes salieron a la calle por cuarta vez en los últimos días para expresar su rechazo a la nueva ley que permite despedir a los menores de 26 años sin tener que dar una razón, durante un período de prueba de dos años.

En París, cerca de 5.000 estudiantes marcharon hacia la Sorbona para manifestar su posición contraria al CPE: los participantes tenían como meta simbólica la famosa universidad, cerrada luego de los desórdenes de la semana pasada.

Dejá tu comentario

Te puede interesar