ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

30 de enero 2007 - 00:00

Profesor "acusado" de dividir Bolivia

Lo que sueña todo profesor es que lo tomen en serio. El estadounidense Mark Falcoff lo ha logrado en Cochabamba, Bolivia, en donde lo acusan en serio de ser el responsable de un proyecto de división de ese país. Este académico y consultor de gobiernos conservadores se ha pasado la vida escribiendo paper y ofreciendo charlas que nunca imaginó encarnarían en realidades, como le pasa a todo teórico. Ahora, el analista militante Wilson García Mérida le atribuye en el sitio «Datos & Análisis», que se elabora en Cochabamba, la idea de la invasión de los EE.UU. a Irak y también el proyecto de balcanización de ese país, una eventualidad que se discute desde hace décadas y algo que está más en la realidad que en los sueños de los académicos de la costa este de los Estados Unidos, que es donde vive Falcoff. Veamos la nota de García Mérida.

ver más
Fue durante el gobierno de Carlos Mesa cuando comenzó el proceso separatista que hoy sufre Bolivia. El referéndum del 18 de julio de 2004 -cuando se puso en juego la venta de nuestro gas a Chile-, y la decisión para elegir prefectos fuera de la actual estructura constitucional -abriendo puertas a las «autonomías departamentales»- fueron el comienzo del fin. El guión de este drama fue escrito ese año por Mark Falcoff, uno de los principales ideólogos del intervencionismo militar del gobierno de Bush.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La teoría de Falcoff se convirtió en una receta para engordar al chancho. Aseguraba que a Bolivia la dividirán en dos países sus diferencias raciales y geográficas «quizás irreconciliables» de acuerdo con su «principal» producto de exportación: la región del altiplano exportadora de coca, de donde proviene el actual presidente Evo Morales, y las tierras bajas, encabezadas por el departamento de Santa Cruz, productoras de gas natural. Según Falcoff, la nación cocalera estaría dominada principalmente por indígenas, y las tierras bajas por gente de ascendencia «más europea».

Falcoff (uno de los ideólogos de la invasión a Irak, que actualmente promueve la intervención en Irán) dijo a los chilenos cuando estuvo en Santiago en el año 2005 que «de ser creada la república de Santa Cruz, tendrá relaciones absolutamente normales con Chile». Afirmó que no sabía qué haría la Argentina, pero advirtió que si Brasil reconocía a «esta nueva república», Buenos Aires no tendría más remedio que hacer lo mismo.

Manfred Reyes Villa, prefecto de Cochabamba elegido gracias al decreto de Carlos Mesa, fue el primero en reconocer esa «nueva república» ideada por Falcoff, cuando proclamó en un cabildo el pasado 14 de diciembre: «Adelante Santa Cruz con su independencia», intentando forzar, ilegalmente, un nuevo referéndum autonómico para anexar a Cochabamba con Santa Cruz dentro la llamada «media luna» autonómica.

En el referéndum del 2 de julio de 2006, Cochabamba votó por el No a esa autonomía.

Falcoff tomó contacto con los principales líderes cívicos y empresariales de Santa Cruz, varios de ellos de origen croata, a comienzos de 2005, durante una reunión promovida en Santiago de Chile por la Cámara de Industria y Comercio de aquel país. También fueron invitados a esa reunión « reservada» representantes de la elite de Tarija, principal departamento gasífero del país. A partir de ese encuentro comenzó la ola de « cabildos», «paros cívicos» y otro tipo de presiones emprendidas desde Santa Cruz, con la finalidad de engordar al chancho separatista. Nunca imaginamos que el chancho reventaría en Cochabamba con la razzia del pasado 11 de enero organizada por el prefecto Reyes Villa. Hasta entonces Cochabamba era considerada «el corazón de la integración nacional».

  • Insistencia

    Está claro que la idea de las «autonomías departamentales» no nace precisamente del seno de la sociedad boliviana. Los intereses financieros sinarquistas que dominan el cartel de los hidrocarburos insisten en el guión definido por Falcoff en su famoso artículo, donde se lee además lo siguiente:«De seguir las tendencias actuales, pudiéramos ver la primera alteración de envergadura en el mapa político sudamericano en más de cien años».

    Es decir que Falcoff no sólo promueve la desintegración de Bolivia sino incluso la balcanización de Sudamérica. Por eso las fuerzas armadas de Chile están pertrechadas con los mismos arsenales que EE.UU. utiliza en Irak (al Chile neoliberal el Pentágono le asigna el mismo rol de Israel contra el mundo árabe, equiparado al mundo indígena andino); por eso están las tropas del Pentágono en el Chaco fronterizo entre Bolivia y Paraguay. Y a esa estrategia intervencionista ayudan mucho las bravuconadas belicistas del venezolano Hugo Chávez.

    Si asumimos que así de negras se pintan las perspectivas en Bolivia, no queda sino la alternativa de reconducir el actual proceso autonómico, que es separatista, mediante una fórmula de autonomías megarregionales que son integrales e integradoras. Y hacer algo para que Evo sea más Mandela que Chávez.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias