El legendario constructor de armas desde tiempos de la URSS, Mijail Kalashnikov, recibió ayer a Hugo Chávez. El venezolano le compró en los últimos meses 100.000 fusiles, según EE.UU., para armar a sus milicias populares.
Moscú (EFE, AFP, Reuters) - El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, elogió ayer a su par ruso, Vladimir Putin, por desafiar el veto de Estados Unidos y aceptar vender aviones de guerra a su país.
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Chávez firmará un acuerdo de 1.000 millones de dólares para comprar 30 aviones rusos Sukhoi-30 para reemplazar a los F-16 estadounidenses que posee y 30 helicópteros de combate. «Quisiera agradecer a Rusia, el productor de armamentos, porque ha ayudado a romper el bloqueo que fue establecido por Estados Unidos alrededor de Venezuela», dijo Chávez en la ciudad de Izhevsk, unos mil kilómetros al este de Moscú.
«El imperialismo estadounidense quiere mantener al mundo en su puño, pero no tendrá éxito en esto», expresó. Chávez, quien dice está haciendo las compras militares para modernizar sus fuerzas armadas, tiene previsto consolidar los crecientes vínculos con Putin en una reunión que se celebrará hoy en el Kremlin.
Funcionarios norteamericanos esperaban conversar con Rusia sobre los acuerdos de armas, pero las relaciones entre Moscú y Washington se han enfriado a tal punto que altos funcionarios del Kremlin dicen que no ven ninguna razón para seguir los consejos de EE.UU.
Por otro lado, Chávez se reunió con Mijail Kalashnikov, el inventor del fusil automático que lleva su nombre y que el dirigente latinoamericano quiere fabricar en su país.
«El fusil Kalashnikov es el estandarte de la Fuerza Armada de Venezuela», dijo Chávez durante su visita al museo de armas de fuego Mijail Kalashnikov, que se encuentra en Izhevsk.
El fabricante del más popular fusil del planeta le regaló a Chávez su biografía firmada, «Kalashnikov es la paz», tras lo cual le subrayó que «todas las armas que fabriqué estaban destinadas a la defensa de los países».
En respuesta, el presidente venezolano recalcó que, tras ver sobre el terreno su rendimiento, se puede decir que, efectivamente, este fusil «es la mejor arma del mundo» y manifestó su gran interés en firmar un acuerdo para la «construcción de una fábrica de fusiles Kalashnikov» en territorio venezolano. Recientemente Caracas compró 100.000 fusiles, y EE.UU. teme que con ellos esté armando milicias populares.
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