ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

21 de septiembre 2011 - 11:56

Rajoy renovó críticas y acusó a Zapatero de dejar una "herencia envenenada"

ver más
José Luis Rodríguez Zapatero y su eterno rival, Mariano Rajoy.
A dos meses de las elecciones generales, el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se despidió del Parlamento, ante el que el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, le acusó de dejar una "herencia envenenada". En la última sesión de control al Gobierno de esta legislatura, Zapatero y Rajoy, líder del Partido Popular (PP, centroderecha) protagonizaron un último y agrio cara a cara repleto de reproches.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Zapatero, que renunció a concurrir a un nuevo mandato como candidato socialista en las próximas elecciones generales adelantadas al 20 de noviembre, se despidió de los diputados de la cámara baja admitiendo que se siente "responsable" del alto desempleo que registra el país, con casi cinco millones de parados, lo que hace que se vaya insatisfecho.

El jefe de la oposición conservadora, que aspira a sucederle al frente de la presidencia del Ejecutivo tras haber perdido en las dos ocasiones anteriores en las que se enfrentaron en unos comicios generales (2004 y 2008), no dio tregua a sus reproches en la despedida. Rajoy lo acusó de dejar "una herencia envenenada", con dos millones y medio más de desempleados, 250.000 millones más de deuda, la renta en niveles de 2004, recortes sociales y la desconfianza de los mercados en la economía española.

Expuso también las que considera son las lecciones que se deben sacar del Gobierno de Zapatero para no repetir su comportamiento y enumeró: no errar en el diagnóstico de la situación económica, no engañar, hacer reformas y tener un plan para gobernar. "No hay que generar falsas expectativas" y "no se debe gastar lo que no se tiene", agregó, para reprocharle también haber gobernado en la recta final de esta legislatura por decreto ley.

Zapatero expresó su confianza en la capacidad de España para resistir la crisis, que recordó es un fenómeno global que afecta a muchos países, y afirmó que en ese duro combate su Gobierno hizo lo que debía, con "responsabilidad" para "evitar males mayores", preservar la cohesión social y garantizar la continuidad del euro.

También tuvo palabras de reproche para el líder opositor al afirmar que "la inmensa mayoría de los ciudadanos quieren responsables políticos, líderes, que ofrezcan algo, y no solo ataquen".

El próximo 20 de noviembre el líder del PP no medirá sus fuerzas con su conocido rival sino con Alfredo Pérez Rubalcaba, un veterano dirigente del PSOE, exvicepresidente y ministro del Interior con Zapatero que formó parte también de los Ejecutivos de Felipe González.
Las encuestas pronostican un castigo del electorado a los socialistas por el alto desempleo y los recortes que el Gobierno tuvo que adoptar por la crisis, y una holgada victoria del PP, que podría superar los 176 escaños de la mayoría absoluta.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias