Jerusalén (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El nacimiento del primer gobierno de unidad nacional palestino, fruto de un acuerdo entre la agrupación terrorista Hamas y Al Fatah e ideado para poner fin a un enfrentamiento que derivó en acciones de violencia con decenas de muertos, fue comunicado ayer por el primer ministro designado, Ismail Haniye. Sin embargo, Israel ya aclaró que no colaborará con el nuevo gabinete ya que, al entrar en él, Hamas no renuncia a su declarado objetivo de destruir el Estado judío.
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Mañana Haniye presentará el gobierno y su programa político ante el Consejo Legislativo para la votación de confianza, que --se prevé- está asegurada. Según se adelantó en el sitio de Internet de Hamas, el programa no asume las condiciones que busca imponer a los palestinos el llamado Cuarteto ( Estados Unidos, Rusia, las Naciones Unidas y la Unión Europea).
La agrupación terrorista, con mayoría parlamentaria, tendrá en el gobierno, además del primer ministro, diez ministerios, que encabezarán dirigentes independientes vinculados con el movimiento islamista. El vicepremier y siete ministerios serán de Al-Fatah, algunos también están a cargo de independientes ligados a ese partido nacionalista, se informó vía Internet.
Plataforma
Haniye, de 43 años, será el primer ministro del gobierno de unidad nacional. Azzam al Ahmad, de 60 años, dirigente de Al Fatah y parlamentario, será el vicepremier. La Yihad Islámica no adhirió al nuevo gobierno de unidad.
La plataforma política del gobierno, según los anticipos, afirma que «la llave de la estabilidad y de la seguridad en la región es el fin de la ocupación israelí de la tierra palestina, el reconocimiento del derecho de los palestinos a la autodeterminación y el restablecimiento de los derechos legítimos del pueblo palestino».
El gobierno, se afirmó, rechaza la idea de la constitución de un Estado palestino con fronteras provisorias e «insiste en los derechos de los refugiados palestinos, en el derecho de retorno a sus tierras y propiedades».
«La resistencia -agrega el programa político-es un derecho legítimo de los palestinos y cesará con el fin de la ocupación y con la obtención de la libertad y de la independencia».
En el programa se hizo referencia implícita a una de las condiciones impuestas por el Cuarteto, la de la aceptación de los acuerdos previos con Israel, cuando se declara que el gobierno, en nombre de la tutela de los intereses superiores del pueblo palestino, « respetará los acuerdos internacionales y los acuerdos firmados por la OLP» (Organización para la Liberación Palestina).
En ningún punto del programa adelantado se hace referencia a un reconocimiento de Israel y a una renuncia a la resistencia armada a la ocupación, que son las otras dos condiciones que pretende imponer el Cuarteto y sobre las cuales insisten las autoridades israelíes.
Pero lo que causó la peor reacción entre los dirigentes israelíes fue la insistencia sobre el derecho de retorno a Israel de unos 3,5 millones de refugiados palestinos. Para Israel se trata de una fórmula que apunta a su disolución como Estado. Los principios fundacionales de Hamas niegan el derecho a la existencia de Israel y reivindican todo el territorio de lo que fue Palestina bajo mandato británico.
Expectativa
El portavoz del Ministerio del Exterior, Mark Regev, dijo que Israel «no mantendrá relaciones con el nuevo gobierno y espera que la comunidad internacional insista sobre sus principios y se niegue a tener trato con un gobierno» que, sostuvo, «dice 'no' a la paz y a la reconciliación».
Con la formación del nuevo gobierno, los palestinos esperan que regrese la ayuda financiera internacional y que cese el boicot económico y político dispuesto por la UE y Estados Unidos contra el gobierno palestino por estar en manos de Hamas, que ganó las elecciones de enero de 2006.
Washington también reaccionó al anuncio. «En lugar de expresar decepción, o lo que sea, seguimos esperando que el presidente Mahmud Abbas (Abu Mazen), líder de Al-Fatah, tenga la habilidad para cumplir con las condiciones del Cuarteto para que pueda haber negociaciones con el gobierno de Israel», dijo el portavoz Tony Snow.