La imágen divulgada por Tepco enseña el humo que sale del reactor 1de la planta nuclear de Fukushima
Decenas de electricistas, bomberos e ingenieros libran una carrera contrarreloj en Fukushima para evitar que la serie de accidentes provocados por el sismo y tsunami del 11 de marzo no adquiera proporciones mayores, debido a un calentamiento del combustible radioactivo en el interior de la central.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Luego de anunciar la conexión de los seis reactores a línea eléctrica externa, un operador de la central anunció algunas preocupaciones. Por un lado, sostuvo eran necesarias más inyecciones de agua para enfriar las unidades 1,2 y 3. Mientras, resaltó que los datos que mostraban un incremento en las temperaturas alrededor del núcleo del reactor de la unidad número eran una preocupación y que estaban considerando una manera de bajarlas más.
Los seis reactores de la accidentada planta tienen una línea eléctrica externa, tras haberse colocado un cable hasta el distribuidor de las unidades 3 y 4. Sin embargo, los equipos no reciben todavía suministro eléctrico, salvo las unidades 5 y 6.
"Tenemos ahora una línea eléctrica que va hasta los distribuidores de los reactores, pero aún tenemos que verificar cada equipo antes de ponerlos a funcionar", explicó un portavoz de la agencia.
Los técnicos intentan desde entonces reactivar los sistemas de enfriamiento convencional. Bomberos y militares utilizan cañones de agua y un vehículo dotado con un mecanismo que permite lanzar el agua a unos 50 metros de altura. Los reactores 3 y 4, en un estado lamentable, son los que actualmente plantean mas problemas a los técnicos, con el 2, que tiene una fuga de humo blanco.
Por otra parte, se registró un nuevo sismo de 6,2 grados en la escala Richter en las provincias de Miyagi y Fukushima, devastadas por el terremoto y posterior tsunami del 11 de marzo. El epicentro tuvo lugar a unos 200 kilómetros sobre las costas de Iwate, en aguas del Pacífico, a una profundidad de 10 kilómetros, informó la Agencia Meteorológica de Japón. Pese a este nuevo movimiento telúrico, no hay alerta de tsunami, precisó el organismo meteorológico nipón
Dejá tu comentario