Ocurrió en una gran operación militar del régimen cerca de Damasco.
Una gran operación del ejército sirio causó decenas de muertos en la población civil en la región de Damasco, denunció el miércoles una ONG siria, mientras prosiguen los violentos combates por el control de la estratégica ciudad de Alepo, en el norte del país.
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En Madamiyat al Sham, a 6 km de Damasco, murieron 42 civiles, mucho de ellos víctimas de ejecuciones sumarias, afirmó el miércoles el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
El balance podría empeorar dado que el ejército abrió fuego contra un cortejo funerario en esta ciudad de 200.000 habitantes donde conviven cristianos, sunitas y alauitas.
El martes murieron en total 198 personas según el OSDH, organización basada en Gran Bretaña que saca sus informaciones de una red de militantes y de testigos.
El conflicto sirio amenaza cada vez más propagarse al Líbano, donde el miércoles se oían tiroteos en la ciudad de Trípoli, norte del país. El martes, los enfrentamientos entre alauitas favorables a Siria y sunitas dejaron seis muertos y 75 heridos.
Por su parte, Francia y Estados Unidos reiteraron que el presidente sirio Bashar al Asad debe abandonar rápidamente el poder después de que el vice primer ministro sirio Qadri Jamil declarara en Moscú que el régimen estaba dispuesto a discutir ese punto en el marco de una negociación con la oposición.
Jamil, que es también ministro de Comercio, había dicho que la partida de Al Asad no podía ser una condición previa al inicio de un diálogo, pero que podía figurar en la agenda de una negociación con la oposición.
Sin embargo la oposición excluye cualquier diálogo antes de la partida de Al Asad, cuya familia ejerce el poder en Siria desde hace cuatro décadas.
Según fuentes política de Damasco, Jamil viajó a Rusia, fiel aliado del régimen, para discutir sobre un proyecto de elecciones presidenciales anticipadas con todos los candidatos que quisieran participar, incluido Bashar al Asad, bajo control internacional.
"Cuanto antes se vaya Al Asad más posibilidades tendremos de pasar rápidamente al día siguiente", para una transición en Siria, indicó el departamento de Estado norteamericano, que no vio nada "terriblemente nuevo" en las declaraciones de Jamil.
Por su parte, el primer ministro francés Jean-Marc Ayrault reitero que "el objetivo es lograr las condiciones de una transición política" mediante la salida del poder de Al Asad.
Desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Bashar al Asad en marzo de 2011, que se militarizó en respuesta a la represión, 23.000 personas han muerto según el OSDH, y 17.000 según la ONU.
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