Las cifras oficiales del Pentágono hablan de 2.300 soldados muertos desde que empezó la invasión.
La aprobación de la gestión de Bush cayó a un inédito 36%, mientras la confianza pública en su gestión en la guerra de Irak está muy erosionada, según una encuesta publicada a mediados de marzo. Según un sondeo difundido ayer por «Time», los republicanos perderían la mayoría en la Cámara baja, aunque la retendrían en el Senado.