28 de febrero 2005 - 00:00

Rusia firmó pacto nuclear con Irán y desafía a EE.UU.

Vladimir Putin
Vladimir Putin
Teherán y Washington (ANSA, AFP, Reuters, ASN) - Irán y Rusia firmaron ayer un acuerdo por el cual Moscú suministrará combustible para el primer reactor nuclear iraní bajo una cláusula de restitución del material utilizado para asegurar que no se lo destinará a la producción de armas atómicas. Sin embargo, el anuncio provocó fuerte irritación en EE.UU., al punto que prominentes senadores exigieron que se excluya al gobierno de Vladimir Putin del Grupo de los Ocho.

El anuncio del acuerdo fue realizado por el jefe de la agencia federal rusa, Alexander Rumiantsev, y el responsable de la homóloga agencia iraní, Gholamreza Aghazadeh, en una conferencia de prensa realizada en la propia central.

El acuerdo debió haberse firmado el sábado, pero a último momento se postergó la fecha a causa de una diferencia de tiempos en la entrega del material de fisión que Rusia proporcionará para alimentar la central de Bushehr.

Según Mohammad Saidi, segundo de la agencia iraní responsable de las Relaciones Internacionales, Teherán presionaba para adelantar los tiempos en tanto que Moscú quería retrasar la iniciación de las operaciones en unos meses. Según analistas, esto se vinculaba a las tratativas en curso entre la República Islámica por un lado y Francia, Alemania y Gran Bretaña por otro, para aventar sospechas sobre eventuales fines militares del programa nuclear iraní. Como ese diálogo no avanzó en las últimas horas, Rusia procedió a firmar el acuerdo introduciendo ciertas salvaguardias.

• Condición

Rumiantsev, citado por la agencia rusa «Itar-Tass», precisó que la central operará desde fines de 2006 y que la primera provisión de combustible se realizará seis meses antes, es decir que para que ello ocurra falta al menos un año.

La condición esencial que Irán tuvo que aceptar para llegar a la firma del acuerdo fue la restitución del material de fisiónuna vez utilizado en la central. Este hecho es considerado por Moscú como una garantía suficiente de que no podrá ser utilizado para obtener plutonio para emplear eventualmente en la construcción de armas atómicas.

La divulgación del pacto coincidió con revelaciones de prensa de que Irán planifica desde hace 18 años fabricar armas nucleares, lo que produjo agitación en EE.UU.
A pesar de recientes declaraciones en contrario de George W. Bush, la administración republicana no ha descartado el uso de la fuerza para frenar el programa nuclear iraní.

Según se informó en EE.UU., el científico paquistaní
Abdul Qader Khan ofreció ayuda a Irán en 1987 para el desarrollo de su programa de producción de armas nucleares. La oferta de Khan, que lideró el programa nuclear de Pakistán hasta que se vio inmiscuido en problemas de suministro ilegal de tecnología nuclear a terceros países y fue dejado cesante por su gobierno hace un año, fue presentada a los iraníes por algunos de sus allegados, según informó «The Washington Post».

En este clima, legisladores influyentes salieron a pedir duras medidas contra Rusia. El senador y ex candidato presidencial republicano
John McCain exhortó a Bush a excluir a Rusia del próximo encuentro del G-8 -previsto para este año- y anunció que impulsará una resolución en la que exigirá a Bush que tome la iniciativa para excluir a Moscú del grupo que conforman los siete países más industrializados.

Por su parte, su colega republicano
Lindsey Graham opinó que Washington «debe presionar para que Rusia comprenda que un Irán nuclear no será una influencia estabilizadora, sino desestabilizadora».

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