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En momentos en que los incidentes comenzaron a desarrollarse, Lagos llamó al Parlamento chileno para que apruebe la reforma a la Constitución que promulgó el ex presidente de facto Informate más
«A eso aspiro: a que Chile sea un país plenamente democrático», proclamó el mandatario socialista, hablando ante el Parlamento reunido en pleno en Valparaíso, 100 kilómetros al oeste de Santiago.
En tanto, los incidentes estallaron cuando unos 5.000 manifestantes intentaron acercarse a la sede del Congreso Nacional en Valparaíso, donde fueron dispersados por la policía, que mantenía un cordón en torno a la zona del edificio legislativo. Las escaramuzas entre policías y manifestantes, que utilizaron piedras y palos, se mantuvieron durante las casi dos horas que duró el mensaje presidencial y terminaron con más de cien detenidos y un herido leve. En medio de las revueltas algunos manifestantes saquearon un local de la cadena de comida rápida estadounidense McDonald's, rompiendo vidrios, mesas y sillas, y un locutorio de Telefónica, que se encontraba en esos momentos sin público. Ambos locales fueron resguardados rápidamente por personal de la policía de carabineros, que sofocó a los manifestantes utilizando chorros de agua y gases lacrimógenos.
Los manifestantes fueron convocados por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor multisindical chilena, que aboga por un aumento de 30% del salario mínimo, en la actualidad de cerca de 160 dólares, pero el gobierno ofrece un reajuste de sólo 3,5%.
En su mensaje, Lagos entregó además una cuenta anual sobre la marcha política y administrativa del país, destacó el reciente acuerdo entre Chile y la Unión Europea para una asociación política, cultural y económica y anunció en líneas generales una reforma a los sistemas de salud, que se financiará a través de nuevos impuestos al tabaco, las bebidas alcohólicas y los combustibles.
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