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El lunes, los gobiernos de Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña confirmaron su preocupación sobre la situación de cuatro trabajadores humanitarios en Irak (dos canadienses, un norteamericano y un británico), que desaparecieron el sábado.
En Bagdad, cientos de iraquíes, incluyendo a varios altos funcionarios, participaron el martes en el funeral de un dirigente sunita candidato a las elecciones del 15 de diciembre que fue asesinado el lunes al oeste de la capital.
La televisión pública alemana ARD indicó que su oficina en Bagdad recibió una casete vídeo de reivindicación del secuestro de la alemana y de su conductor en la región de Nínive (norte).
En su mensaje vídeo, sus captores exigen que Alemania ponga fin a toda colaboración con el gobierno iraquí y amenazan con matar a sus rehenes, afirma ARD.
Una foto difundida por la televisión muestra a dos personas, un hombre y una mujer, arrodillados y con los ojos vendados, rodeados de tres hombres enmascarados.
La alemana Suzanne Osthoff, de 43 años, una arqueóloga que vive en Irak desde hace diez años, aparentemente se convirtió al islam y habla árabe, según los medios de comunicación de Alemania.
El portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, anunció que Alemania hace todo lo que está a su alcance "para garantizar la integridad física" de esta ciudadana desaparecida.
Si este secuestro se confirma será el primero que afecte a un ciudadano alemán desde la caída de Saddam Hussein, en 2003.
Alemania, que se opuso a la guerra en Irak durante el gobierno del canciller Gerhard Schroeder, siempre se negó a enviar a sus oficiales a ese país, pero participa en el entrenamiento de miembros de las fuerzas de seguridad iraquíes en los países vecinos.
El ministro de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw, afirmó que su país trabaja "sobre el postulado de que efectivamente se trata de un secuestro", y destacó que Gran Bretaña "no paga rescates".
La embajada de Estados Unidos en Bagdad indicó que los consideraba solamente como "desaparecidos", ya que nadie se adjudicó su secuestro. La legación señaló que por consideración por su familia no comunicará más informaciones sobre la situación del desaparecido estadounidense. El ciudadano británico desaparecido es un profesor pacifista jubilado de 74 años, Norman Kember, que pertenece a varias organizaciones caritativas cristianas.
El lunes, seis peregrinos iraníes, entre los cuales había dos mujeres, y dos iraquíes, fueron secuestrados por desconocidos armados al norte de Bagdad, indicó el martes el centro de coordinación militar norteamericano-iraquí de Tikrit.
En Bagdad, el funeral del jeque Ayad al Ezzi, candidato a las elecciones y responsable del Partido Islámico (sunita), se desarrolló en silencio. Ezzi fue asesinado con otros dos miembros del partido el lunes en Abu Ghraib, al oeste de Bagdad, por desconocidos que abrieron fuego cuando circulaba en un automóvil.
Ayad al Ezzi, uno de los dirigentes de la principal coalición electoral sunita, había exhortado el sábado a los iraquíes a participar en las elecciones legislativas. El presidente Jalal Talabani condenó enérgicamente este crimen y sostuvo en un comunicado que Ezzi fue asesinado "porque rechazaba la violencia y el terrorismo".
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