La ONU indicó que hay entre 700 y 850 muertos en Siria por la feroz represión que desató el Ejército del régimen de Bashar al Asad sobre las masivas manifestaciones. También comunicó que miles de personas fueron arrestadas por las fuerzas se seguridad. Mientras, se redoblaron las protestas, el Gobierno volvió a ordenar un amplio despliegue militar y ya denuncian más asesinatos.
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"No podemos verificar estos números, pero hay listas detalladas y creemos que son genuinos", dijo el portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville. Señaló que los últimos informes recibidos dan cuenta de bombardeos en la ciudad de Homs y del arresto de opositores y activistas de los derechos humanos en redadas casa por casa.
El organismo apeló una vez al Gobierno de Asad para que "deje de utilizar la fuerza y las detenciones masivas como medios para silenciar a sus oponentes". Colville reveló que la Alta Comisaría para los Derechos Humanos está en contacto con las autoridades sirias para intentar que una misión investigadora de la ONU pueda entrar en país y verificar las denuncias recibidas.
Colville sostuvo que en la represión de las protestas en Siria se produjeron "graves violaciones de los derechos humanos" y recordó hay muchas denuncias sobre el uso de tanques y francotiradores en varias ciudades. Reveló que la respuesta del Gobierno fue que varios policías y militares murieron en las protestas. Por esa razón, agregó, "la misión quiere entrar en el país y establecer, por sus propios medios, quien fue asesinado, cuándo, por qué y cómo".
En tanto, en la ciudad de Homs al menos una persona murió después de que las fuerzas de seguridad dispararan contra los manifestantes. La víctima es un hombre de 44 años que recibió un disparo en la cabeza, informaron activistas de la oposición. Cientos de personas protestaron en esa ciudad occidental gritando eslóganes contra el Presidente, su gobierno y el partido Baaz, que gobierna desde 1963.
En tanto, las fuerzas de seguridad abrieron también fuego contra los manifestantes en la ciudad costera de Lattakia y usaron gases lacrimógenos y bastones para dispersar las concentraciones en Alepo, en el noreste del país.
Cientos de efectivos militares armados fueron desplegados en todo el país, así como docenas de tanques, ante las esperadas protestas masivas convocadas tras los rezos del viernes. Tampoco la fuerte presencia de la seguridad impidió que los habitantes salieran a la calle en Daraa, en el sur de país para reunirse cerca de la mezquita y marchar en una manifestación. Las fuerzas de seguridad dispararon al aire para dispersar la protesta, pero nadie resultó herido. Y en Damasco, cientos de personas se reunieron en la plaza Midan para apoyar a Daraa, cercada por el Ejército desde hace semanas.
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