Caracas- El grupo de presidentes socialistas de los países sudamericanos, entre los que destaca Hugo Chávez de Venezuela, enfrentará duros procesos electorales en los próximos cuatro meses, pero es probable que sobrevivan e intenten acelerar sus reformas.
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Evo Morales de Bolivia deberá encarar un referendo revocatorio este fin de semana, que definirá su permanencia en el cargo y la continuidad de su programa de reformas. Mientras que en Ecuador las esperanzas de Rafael Correa están centradas en ganar más control sobre la economía en un referendo constitucional fijado para finales de setiembre.
Chávez casi seguramente perderá terreno político en Venezuela ante una todavía débil oposición en las elecciones de gobernadores y alcaldes en noviembre, pero aun así quedará con mucho poder y un desempeño sólido por parte de sus aliados que lo animarían a reimpulsar una reforma constitucional que fue rechazada el año pasado.
Las elecciones y referendos son un termómetro de soporte de los tres aliados izquierdistas para quitar poder a las viejas elites para beneficio de los pobres, según dicen. Chávez y Morales, que describen a opositores como lacayos del imperio, como suelen llamar al gobierno estadounidense, intentan minar esas elites. «En este referendo revocatorio están en debate dos programas de gobierno, dos modelos económicos», dijo Morales recientemente.
Chávez está usando los recursos de la rica renta energética para financiar sus planes socialistas en sus territorios y a países aliados. El mandatario venezolano gastó parte de la riqueza de su país petrolero en acuerdos energéticos y ha apoyado con helicópteros, rutas y casas a Morales y a Correa.
Pero brotes de violencia en Bolivia antes del referendo del domingo demuestran la cólera de la oposición contra Morales y Chávez, este último quien se vio forzado a cancelar un viaje a ese país andino después que manifestantes intentaran tomar el aeropuerto donde llegaría el gobernante venezolano.
Chávez también enfrenta desafíos en su país. Perdió un referendo constitucional en diciembre con el que pretendía ampliar su poder y sabe que algunos de sus aliados perderán gobernaciones y alcaldías en las elecciones en noviembre.
Pérdidas más allá de lo esperado serían un claro mensaje del electorado contra sus políticas socialistas a menudo caóticas, pero Chávez todavía tendrá control del Congreso hasta las próximas elecciones presidenciales de 2012.
«Chávez no se va a ningún lado. No creo que la oposición va a agarrar mayor fuerza», opinó Eduardo Gamarra, director de investigación de Newling, una firma encuestadora con sede en Miami, que trabaja para América latina.
La semana pasada, Chávez usó un decreto presidencial para promulgar un paquete de leyes y los votos después de unas elecciones de noviembre decidirán si el mandatario continuará con los cambios socialistas. A pesar de que los votantes no están muy conformes con los gobiernos, los tres líderes izquierdistas siguen siendo todavía más populares que sus rivales. Una encuesta publicada esta semana sobre Evo Morales mostró que cuenta con 59% de aprobación del electorado, que sugiere que el líder indígena aymara sobrevivirá el domingo al proceso revocatorio.
Por su parte, Correa es fácilmente el político más popular de Ecuador. Se espera que gane las elecciones en un apretado referendo en setiembre.
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