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Sin embargo, emisoras locales de radio hablan de que habría unos 35 muertos y entre 50 y 100 desaparecidos, tras el desborde del río Escondido, afluente del Río Bravo, frontera natural entre México y Estados Unidos, que inundó la noche del domingo la localidad de Villa de Fuente.
Autoridades municipales señalaron que la situación de la zona es todavía de emergencia por que no hay energía eléctrica, gas ni agua potable.
La zona, que fue visitada el lunes por el presidente Vicente Fox, todavía ofrece un panorama desolador, con algunas casas semicubiertas por el agua, vehículos volcados y daños materiales de consideración.
Brigadas del Ejército continúan removiendo escombros y buscando a los desaparecidos mientras se espera la llegada de funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social para levantar un censo sobre las necesidades existentes para canalizar la ayuda y del Ministerio de Salud para tareas de inmunización.
El Ministerio de Gobernación declaró la emergencia en los municipios de Piedras Negras y San Juan de Sabinas, lo que le permitirá recibir ayuda del Fondo de Desastres Naturales.
En la vecina ciudad de Nueva Rosita, municipio de San Juan de Sabinas, otro río llamado Alamo se desbordó la tarde del domingo, lo que afectó a 500 viviendas y dejó 1.800 damnificados.
"En años nunca había visto salir el agua del cauce. Hace cuatro décadas Piedras Negras fue inundada por el Bravo", dijo David Herrera, vecino que se unió al grupo de voluntarios que apoyan las tareas de rescate.
"En unos cuantos minutos el agua se llevó nuestras pertenencias. Perdimos todo, pero gracias a Dios estamos vivos", dijo Oscar Tapia, otro de los lugareños, de 67 años.
Helicópteros de la Patrulla Fronteriza estadounidense recibieron permiso para sobrevolar territorio mexicano y ayudar a rescatar con cuerdas a personas que se había refugiado en los techos de sus viviendas o encaramados en las ramas de los árboles.
Los vecinos fueron alertados por las autoridades sobre una inminente inundación pero como hacía mucho tiempo no ocurría, la gente se confió y la tragedia los tomó por sorpresa mientras dormían, dijeron las autoridades.
"Las casas fueron arrasadas completamente. Los vehículos estaban totalmente volteados. El agua causó bastante daño a la ciudad", dijo Marcela Aguirre, vocera de la municipalidad de Piedras Negras, una de las principales ciudades de Coahuila.
El gobernador Enrique Martínez dijo que fue necesario hacer más desalojos para evitar más víctimas en caso de que las lluvias continúen, como lo prevé el Servicio Meteorológico Nacional.
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