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18 de marzo 2008 - 00:00

Tras 14 horas de negociaciones, la OEA rechazó la incursión de Colombia en Ecuador

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Los ministros de Exteriores del continente "rechazaron" esta madrugada la incursión que fuerzas colombianas realizaron el 1 de marzo último en territorio ecuatoriano, y pidieron a los países del continente un "compromiso de combatir" a los "grupos irregulares".

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La lectura de la resolución puso fin a una maratón de unas catorce horas de negociaciones entre los cancilleres, quienes buscaron frenéticamente un consenso para poner fin al conflicto entre Colombia y Ecuador.

La crisis estalló tras la incursión de fuerzas militares colombianas en territorio ecuatoriano para atacar un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), durante la cual fue muerto el número dos del grupo guerrillero, conocido como "Raúl Reyes".

La resolución de la OEA se emitió con una reserva de Estados Unidos y el representante de Washington ante el organismo, Héctor Morales, explicó que su país "no estaba listo" para apoyar el "rechazo" a la acción colombiana y que defiende "el derecho a la autodefensa" del gobierno del presidente Alvaro Uribe.

Las FARC, junto al también guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), están en la "lista negra" de las organizaciones que Washington considera terroristas.

En sintonía con la declaración de los presidentes latinoamericanos y caribeños del Grupo de Río, reunidos el 7 de marzo en Santo Domingo, la OEA dijo "reiterar la plena vigencia de los principios consagrados en el derecho internacional", como el "respeto a la soberanía" y la "abstención del uso o amenaza de uso de la fuerza y de no injerencia en los asuntos" internos de otros países.

En la declaración final, producto de fatigosas negociaciones, se acordó "rechazar la incursión de fuerzas militares y efectivos de la policía de Colombia en territorio de Ecuador", la cual, indicó, se desarrolló "sin conocimiento ni consentimiento previo" del gobierno de Quito.

La OEA dio considerar esa acción "una clara violación" de los estatutos de la organización, en particular los artículos 19 y 21 de su Carta fundacional.

Si bien accedió al reclamo ecuatoriano de reafirmar el rechazo de la acción colombiana, la OEA también se preocupó por reiterar "el firme compromiso" de todos los países miembro "de combatir las amenazas a la seguridad provenientes de la acción de grupos irregulares o de organizaciones criminales, en particular de aquellas vinculadas a actividades del narcotráfico", una categoría en la que se puede ubicar a las FARC, según numerosas denuncias de Estados Unidos y el gobierno colombiano.

El texto también instruye al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para que "ejerza sus buenos oficios" para la puesta en marcha de un "mecanismo de observación del cumplimiento de la resolución".

Insulza deberá además, indicaron los cancilleres, trabajar en favor del "restablecimiento de un clima de confianza" entre Colombia y Ecuador, cuyas relaciones diplomáticas siguen suspendidas desde el altercado fronterizo.

Las idas y vueltas de las negociaciones caldearon en varias oportunidades el clima de la reunión de cancilleres e incluso llevó al ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, a lanzar duras críticas a Estados Unidos y a la propia OEA.

Maduro dijo que "todos los países apoyaron la resolución, a excepción de Estados Unidos, que durante toda la jornada estuvo trabando las negociaciones".

En cuanto a la OEA, el jefe de la diplomacia de Caracas dijo que la organización "no se encuentra al nivel de las expectativas de los países latinoamericanos".

Su colega brasileño, Celso Amorim, uno de los impulsores claves del acuerdo que destrabó las interminables discusiones, dijo en cambio que el consenso finalmente logrado puso en evidencia "el espíritu de unidad" de la región.

En declaraciones posteriores a la lectura del texto, la canciller de Ecuador, María Isabel Salvador, subrayó que "la resolución fue un triunfo" para su país.

Sobre la reanudación de las relaciones diplomáticas con Colombia, Salvador indicó que su país "está dispuesto a avanzar en todos los pasos para restablecer la confianza".

Sin embargo, la canciller ecuatoriana advirtió que "es difícil" que esa confianza se "recupere de la noche a la mañana".

Funcionarios de la delegación colombiana, por su parte, también se declararon satisfechos con el desenlace de la reunión y señalaron su intención de seguir buscando el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Quito.

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