Cali y Caracas (AFP, EFE, ANSA) -Mientras el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, avanzaba en su rol mediador y se ofrecía a reunirse con el líder guerrillero colombiano Manuel Marulanda Vélez, «Tirofijo», la Cruz Roja Internacional entregó ayer en la morgue de la ciudad de Cali (sudoeste de Colombia) y ante familiares los cuerpos que serían de once ex diputados provinciales muertos en poder de las FARC.
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Las tres camionetas del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) con los restos mortales llegaron a la morgue de Medicina Legal, al norte de la ciudad, a las 15.10 (hora local) y de inmediato ingresaron para entregar los cadáveres.
Los familiares se encontraban en una sala en el interior de la morgue, aguardando la entrega de los cuerpos.
Los cadáveres habían sido recuperados el sábado por una comisión CICR en una inhóspita zona no precisada del sudoeste del país.
Satisfacción
Las exhumaciones fueron realizadas por separado en un apartado lugar del departamento de Nariño (fronterizo con Ecuador), del cual las FARC previamente habían informado al CICR, reveló el domingo la delegada en Colombia de ese organismo humanitario, Barbara Hintermann.
Hintermann además se declaró muy satisfecha por el éxito de la operación que se había iniciado el pasado lunes. «Estamos muy felices que aterrizamos en Cali para entregar los cuerpos a los familiares, lo que les va permitir hacer su duelo», dijo a la privada radio « Caracol».
Al conocer la recuperación de los cadáveres, los familiares se declararon «aliviados» y confiados en poder darles pronta sepultura tras los exámenes forenses que, según se ha indicado, tomarían al menos dos días por cuerpo.
«Estamos a la espera de reencontrarnos con los cadáveres de nuestros seres queridos», dijo a periodistas Fabiola Perdomo, portavoz de los familiares y esposa de Juan Carlos Narváez, uno de los diputados fallecidos. «No hay palabras para describir lo que estamos sintiendo en este momento, pero también le damos gracias a Dios porque va a permitir que se empiece a cerrar este capítulo de dolor y de tragedia para nosotros», agregó.
En la morgue los cadáveres serán sometidos a pruebas forenses por una comisión internacional encabezada por la Organización de Estados Americanos (OEA), para determinar si corresponden a los once políticos y la forma en cómo murieron.
La guerrilla de las FARC tenía secuestrados desde el 11 de abril de 2002 a doce diputados de la Asamblea del departamento del Valle, cuya capital es Cali. En un comunicado emitido a fines de junio, el grupo aseguró que la muerte de los once legisladores el 18 junio fue en el «fuego cruzado con un comando militar no identificado» que asaltó el campamento donde permanecían cautivos. No se conoce la circunstancia que permitió que uno de ellos sobreviviera.
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