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1 de agosto 2007 - 00:00

Tropas inglesas dejan Irlanda tras 38 años

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Belfast (EFE, AFP, Reuters) - El ejército británico terminó a la medianoche de ayer sus 38 años de operaciones en Irlanda del Norte, y el nivel de seguridad en las calles de la provincia, a cargo de la policía, es ahora igual que en cualquier otra ciudad del Reino Unido.

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El final de la llamada Operación Banner marcó oficialmente el cambio en la situación de seguridad en el Ulster, si bien en los últimos dos años se produjo una reducción de la presencia militar a medida que avanzaba el proceso de paz.

De esta manera, la medianoche de ayer no supuso una retirada súbita, puesto que el número de soldados estaba ya en torno a los 5.000, el nivel establecido para un regimiento en tiempos de paz, y los militares estarán repartidos en diez localidades norirlandesas.

Las bases que quedarán serán similares a las que hay en otras ciudades británicas, donde los soldados se entrenan para operaciones en el extranjero, como Irak o Afganistán.

El apoyo militar a la policía empezó en 1969 a raíz del aumento de la violencia por los enfrentamientos entre católicos y protestantes, una situación que duró más de treinta años.

La Operación Banner es considerada la campaña militar más larga de la historia del ejército británico, y en ella tomaron parte más 300.000 militares y 763 perdieron la vida.

Pese a todo, quedará un equipo de artificieros debido al nivel de amenaza, muy bajo, de los grupos disidentesrepublicanos. El coronel Wayne Harber, comandante segundo de la Brigada de Infantería número 39, la última que está en Irlanda del Norte, dijo ayer: «El fin de la Operación Banner es un momento de reflexión en cuanto a lo que pasó antes y lo que se ha realizado en 38 años».

«Lo mejor es el final del conflicto en Irlanda del Norte y el optimismo con que la gente mira el futuro, compartimos ese optimismo», subrayó Harber.

El último soldado que murió en la provincia fue Stephen Restorick, que perdió la vida de un disparo en la cabeza en un ataque mientras hacía tareas de vigilancia ante la base de Bessbrooke, en el condado de South Armagh (sur), en 1997.

  • Logros

    A partir de ahora no habrá soldados que escolten a las patrullas policiales en las calles del Ulster.

    «Hemos logrado mucho en dos años, hemos retirado mucha infraestructura», dijo Harber, en referencia a la supresión de puestos de observación en distintos lugares de la provincia.

    Harber resaltó que hay un nuevo estado de ánimo en Irlanda del Norte con el retorno de la autonomía y la prosperidad económica, mérito del ex premier Tony Blair.

    El pasado 8 de mayo, Irlanda del Norte recuperó su autonomía después de que ésta permaneciese suspendida desde 2002 y marcó el final de un proceso de paz que duró más de diez años.
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