Unos 200.000 fieles de todo el mundo se congregaron este sábado en la noche, en el corazón de Roma, el Circo Máximo, para una especial "noche blanca" de oración y testimonios dedicada a la beatificación de Juan Pablo II, el domingo.
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"Siento su presencia aquí, la siento fuerte", clamó el cardenal polaco Stanislaw Dziwisz, por más de 40 años el secretario privado de Karol Wojtyla, ante la muchedumbre silenciosa y respetuosa que iluminaba con antorchas la sugestiva explanada, una pista de carreras durante el imperio romano.
El purpurado, que lo acompañó hasta su muerte el 2 de abril del 2005, contó que la noche que falleció el pontífice polaco cantó el Te Deum de acción de gracias y no el Requiem de muerte "porque estaba convencido de que murió santo", dijo.
Una serie de videos con imágenes claves de la vida del nuevo beato, desde su primer discurso como pontífice en 1978 hasta su última aparición pocos días antes de morir, fueron proyectados en la inmensa pantalla instalada detrás del palco, al que accedieron los invitados a narrar sus testimonios.
Entre los relatos más conmovedores fue el del español Joaquín Navarro Walls, portavoz por 21 años del pontífice polaco, quien lo acompañó en la mayoría de sus 104 viajes al exterior.
"A los santos se les tutea. Por ello gracias Juan Pablo II por esa obra maestra que con la ayuda de Dios has hecho de tu vida", clamó con voz emocionada tras contar que el nuevo beato "se confesaba todas las semanas" y que "no podía vivir sin rezar".
La monja francesa Marie Simon-Pierre, de 50 años, cuya curación milagrosa de la enfermedad de Parkinson abrió el camino para la beatificación del primer Papa eslavo de la historia, contó también su increíble historia.
Al término del encuentro, el Papa Benedicto XVI apareció en video para orar el Ave Maria y dar la bendición a los asistentes.
La llamada "noche blanca" de oración continuó en ocho iglesias, que se encuentran a lo largo del recorrido (unos 3 kilómetros) que desde el Circo Máximo lleva a la basílica de San Pedro.
"Será una fiesta de fe", escribió el papa Benedicto XVI en un mensaje publicado este sábado por el diario de la Santa Sede, L'Osservatore Romano, que tilda la beatificación de pontífice polaco de "evento sin precedentes en los últimos diez siglos de historia de la Iglesia".
La elevación a los altares de Karol Wojtyla es la más rápida de la era moderna, comparable sólo a la de Madre Teresa de Calcuta, ya que ocurre a tan sólo seis años y 20 días de su muerte.
La primera vez en siglos que un pontífice proclama beato a su predecesor, será festejado por la iglesia católica con gran pompa, por lo que ha dedicado tres días, del 30 abril al 2 de mayo, a la conmemoración de uno de los Papas más carismáticos, a un emblema de la era global.
"Existe la posibilidad de lograr en breve su canonización", reconoció este sábado el cardenal Angelo Amato, prefecto de la congregación para la Causa de los Santos, quien contó que han llegado "de todas partes del mundo" señalamientos de nuevos milagros atribuidos a Juan Pablo II.
Para ser santo se necesita haber intercedido en un segundo milagro, para lo cual se abre de nuevo un proceso, que en algunos casos puede llevar siglos.
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