El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En este propósito será "fundamental" el papel de Naciones Unidas, precisó Uribe, quien declaró a la radio bogotana "RCN" que su gobierno pedirá formalmente al organismo internacional que asuma la mediación en el conflicto armado interno de casi cuarenta años.
Serán "las Naciones Unidas al más alto nivel, por pedido del Gobierno de Colombia" las que podrán buscar la reanudación del "diálogo con los grupos rebeldes, sobre la base de que se abandone el terrorismo y se facilite un cese de hostilidades", dijo.
El liberal disidente Uribe se proclamó anoche vencedor en la primera vuelta de los comicios presidenciales, con casi 5,9 millones de votos, poco más del 53 por ciento de los sufragios.
El político, un economista de 49 años, ya había anunciado su propósito de buscar una mediación internacional el domingo por la noche, durante un largo discurso que pronunció tras conocer los resultados que le permitían proclamarse como nuevo presidente del país para el período 2002-2006.
Uribe dijo entonces que a partir de este lunes comenzaría a trabajar en ese propósito y anticipó que esa gestión tendrá un "objetivo y mandato determinado, para buscar el diálogo con los grupos violentos sobre la base de que se abandone el terrorismo y se facilite un cese de hostilidades".
El presidente electo agregó que el domingo por la noche presentó los alcances de la iniciativa a los diputados del Parlamento Europeo (UE) que actuaron como observadores del proceso electoral colombiano y que entonces le visitaron en el hotel del centro de Bogotá que concentró su campaña política.
Ningún otro detalle sobre la gestión internacional fue facilitado por Uribe, quien aludió sin citar con nombres propios a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las dos primeras guerrillas en importancia del país.
Esas organizaciones rebeldes son combatidas por el Ejército y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que reúne a los grupos paramilitares de ultraderecha.
El presidente electo no ha indicado qué tratamiento recibirán los rebeldes a partir del 7 de agosto próximo, cuando recibirá el poder de manos del conservador Andrés Pastrana.
Dejá tu comentario