En tanto, la oposición desafió al mandatario con una nutrida marcha en Caracas en respaldo a la «desobediencia tributaria».
«Hay un golpe continuado, y todavía lo tienen activado; ahora pretenden hacerlo quebrando las arcas de la Nación, destruyendo las cuentas del fisco», denunció Chávez.
El mandatario sostuvo que la desobediencia tributaria «es causal de prisión. Eso es un atentado contra los derechos de los demás. Eso es atentatorio contra la moral y las leyes», indicó.
«En lo económico, ellos (la oposición) tienen mucho poder, pero los vamos a derrotar. En lo moral, no tienen moral. En lo militar, ya los derrotamos», sentenció el mandatario.
«Tomaremos todas las acciones que haya que tomar para que se pague hasta el último centavo», proclamó en un discurso en el que dijo haber derrotado el boicot a la petrolera estatal PDVSA, para la cual ayer anunció la descentralización en Este y Oeste, con el fin de desburocratizarla.
Describió la situación actual de Venezuela como de «guerra económica y política, porque así lo ha querido la oposición». «Pero los vamos a derrotar», anticipó.
La economía venezolana cayó de enero a setiembre del año pasado en 6,4 por ciento y se estimó que al cierre de 2002 la contracción rondará los 10 puntos. Chávez instó a la población a «ponerse de pie para defender la educación» y las gestiones que se hacen para contrarrestar el paro opositor que ayer cumplió 37 días.
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