Manifestantes chocan con la Policía tras intentar tomar el Ayuntamiento de Kiev.
Veintiséis personas murieron, entre ellas diez policías, en los violentos enfrentamientos de las últimas horas en Kiev entre manifestantes antigubernamentales y la policía, informó el ministerio del Interior ucraniano, precisando que la última víctima es un agente que murió hoy por las graves heridas sufridas.
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La noche de violencia produjo escenas de "apocalipsis" en la plaza Independencia, envuelta en llamas, e impulsó al presidente Viktor Ianukovich a endosar la responsabilidad a la oposición: "Se superaron los límites", dijo en un discurso.
Pese a los llamados internacionales, Ianukovich parece decidido a sofocar las revueltas: "Los líderes de la oposición no consideraron el principio democrático según el cual se obtiene el poder con elecciones y no en la calle".
"Superaron los límites llamando a la gente a tomar las armas", agregó, mientras en la plaza seguían la violencia.
Vitali Klitschko, uno de los líderes opositores que se reunió con el presidente durante la noche en busca de un acuerdo, no duda de que Ianukovich se niega a detener el asalto contra los manifestantes, aunque se dijo dispuesto a reunirse nuevamente con el mandatario.
"Nuestro requerimiento es claro: el uso de la policía contra los manifestantes debe ser frenado de inmediato y debe haber una tregua para las negociaciones", agregó.
El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, llamó a Ianukovich para expresar grave preocupación por las violencias y le pidió retirar las fuerzas de policía de la plaza, ejerciendo la máxima moderación.
En la capital esta mañana se levantaban columnas de humo en la plaza Maidan, mientras el edificio de los sindicatos -donde tiene su cuartel general la oposición- fue incendiado y sigue envuelto en llamas.
Las autoridades cerraron el metro de Kiev, así como las escuelas, hasta que se estabilice la situación. Entretanto unas 241 personas están hospitalizadas, entre ellas 79 policías y cinco periodistas, informó el ministerio de Sanidad ucraniano.
La protesta se está extendiendo al oeste de Ucrania: durante la noche manifestantes tomaron varios edificios públicos en Leópolis (Lviv), un bastión nacionalista cercano a la frontera polaca. En la región de Ternopil los manifestantes arrojaron botellas molotov contra la comisaría, que fue incendiada.
En Ivano-Frankivsk, siempre en el oeste, unos 50 manifestantes encapuchados asaltaron y ocuparon el Palacio de la Región.
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