El premier Silvio Berlusconi y el candidato de la izquierda Romano Prodi pugnaban anoche por el triunfo de las elecciones
generales italianas.
Roma (AFP, EFE, ANSA, Reuters) - La agitada campaña electoral italiana tuvo un epílogo acorde con la crispación exhibida en los últimos meses.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Una ajustadísima elección prolongaba hasta esta madrugada la definición de quién será el futuro primer ministro, con ventaja para Silvio Berlusconi en el Senado y, por un mínimo margen, una victoria del centroizquierda de Romano Prodi en Diputados.
En el esquema electoral italiano, ambas cámaras tienen la misma potestad para elegir al primer ministro, por lo que, de confirmarse los resultados de anoche, el escenario podría complicarse al punto de que fueran necesarios nuevos comicios.
Prodi celebró ante sus partidarios en Roma una supuesta victoria que todavía no estaba clara. La Casa de la Libertad (CDL) de Berlusconi se apresuró a desmentir una ventaja de la centroizquierda. Paolo Bonaiuti, vocero de Berlusconi, dijo que su coalición «pedirá la comprobación de los cómputos y las actas».
«La CDL refuta que el centroizquierda haya ganado políticamente las elecciones porque la CDL ganó en el Senado con más de 50% y 350.000 votos de diferencia», agregó.
Alegría
Prodi había declarado que su coalición «ha vencido las elecciones» y que hay que ponerse a trabajar para relanzar el país y acabar con las divisiones.
Hizo esas declaraciones en la Plaza de Santi Apostoli, donde se habían congregado miles de seguidores y que al escuchar a su líder lanzaron gritos de alegría tras horas de extrema tensión, que incluyeron júbilo y llantos.
«El Profesor», como se conoce a Prodi en Italia, dijo que «hoy ha comenzado la primavera» en Italia, aunque reconoció que «está dividida», según muestran los resultadoselectorales. La alianza de centroderecha del actual premier habría logrado 50,2% de los votos, lo que le aseguraría 153 escaños en la Cámara alta, mientras que la coalición de centroizquierda La Unión conseguiría 48,95% y 148 escaños, según los últimos cómputos.
La Casa de las Libertades logró por 17.153.256 votos para el Senado, mientras que La Unión obtuvo 16.725.077 votos. Ello, sin contar los votos de los italianos en el exterior, que con seis bancas podrían desbalancear el cómputo.
En cuanto a Diputados, la lista de Prodi obtenía 49,805% frente a 49,739% del oficialismo, es decir, una exigua diferencia de 25.000 votos, lo que le aseguraría 340 escaños de los 630 de la Cámara baja.
No estaba claro lo que ocurriría con la elección senatorial de Campania. La región de Nápoles, que proyecciones primero atribuían a la derecha, pudo haber pasado a L'Unione. Ese escaño también podría consagrar a Prodi en la jefatura de gobierno.
Por lo tanto, el temido « pareggio», es decir, empate, era anoche una hipótesis firme.
La única cifra segura por ahora era la alta participación: 83,6% de esos 47 millones de italianos con derecho a voto, según el ministerio de Interior.
Confirmación
Esta cifra confirma, según los analistas, que los italianos consideraban estas elecciones «históricas».
El voto de los italianos en el extranjero, que designan a seis senadores y 12 diputados, cobró en consecuencia mucha mayor importancia.
Pese al entusiasmo inicial en las filas del centroizquierda, los dirigentes mantuvieronprudencia a lo largo de la jornada y esperaron conocer los resultados oficiales, que llegaban con cuentagotas.
«Los resultados todavía son inciertos; hay que esperar los datos oficiales. Recordemos las elecciones en Estados Unidos entre Bush y Kerry», admitió Claudio Scajola-, ministro de Energía, evocando los comicios en ese país que ganó George W. Bush por pocos votos y tras varios conteos.
«Los datos parecen buenos, pero hay que ser prudentes. Si las cifras dan la victoria a Prodi, eso significaría que Italia escogió cambiar y decidió cerrar la era Berlusconi», afirmó temprano un portavoz de la coalición de centroizquierda a la prensa, reunida frente al cuartel general de Prodi.
Prudencia
«Esperábamos este día desde hace cinco años, pero hay que ser prudentes, muy prudentes», advirtió, por su parte, Dario Franceschini, responsable del partido La Margarita, de la coalición progresista.
Cualquiera que sea el resultado de los comicios -que se habían convertido en la práctica en un referéndum sobre el llamado «Cavaliere», el hombre más rico de Italia y el único en la posguerra que consiguió gobernarla durante cinco años consecutivos-, se confirma que Italia está dividida en dos.
Dejá tu comentario