Shmuel Rosner, analista de «Haaretz» y jefe de la corresponsalía en EE.UU., publicó ayer en el sitio de Internet de ese prestigioso diario israelí sus primeras observaciones sobre el resultado de los comicios de ayer. Esto es lo más importante de sus conclusiones:
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Aquellos que se burlaron del laborismo y de Amir Peretz debido a su agenda social -diciendo que lo único que interesa en Israel son los asuntos de seguridad y diplomáticosdeberán repensar su postura. El desempeño del laborismo, mejor que el esperado, no es lo único que prueba esto sino también el éxito del partido de los jubilados. Acaso porque piensan que ya están encaminados en la menor solución para el problema palestino (es decir, los pasos unilaterales), es que calcularon que pueden ahora votar sobre algo más.
Olmert quedó lo suficientemente fuerte como formar una coalición, pero no como para gobernar a la manera de Sharon. La derecha no tendrá un bloque de 61 bancas capaz de negarle el rol de primer ministro, pero su coalición no será tan estable como él esperaba. Algunos partidos todavía no tienen una agenda política clara; esto es una receta para la confusión, la manipulación y, acaso, otra elección en un futuro no tan distante.
Sharon no pudo controlar al partido Likud, pero éste tiene todos los motivos para lamentar haberlo dejado ir. Es verdad, a Kadima no le fue tan bien como esperaba, pero basta con mirar lo que ocurrió en la derecha. Y no se trata sólo de la escasez de bancas, sino de la cantidad de partidos que comparten esos mandatos.
¿Qué se puede decir sobre la izquierda? ¿Acaso que no hay realmente una izquierda? A menos que usted desee contar al laborismo, aunque le convenga recordar que muchos votantes del partido se inclinaron por Peretz por razones sociales. Si éste comienza a moverse hacia la izquierda en lo político, el partido probablemente lo sentirá en la próxima elección.
Olmert tiene más de una opción de coalición sobre la mesa. El problema será seleccionar a los ministros. Peretz salió lo suficientemente fortalecido como para exigir un papel importante, pero darle el Ministerio de Finanzas es problemático, algo que probablemente quedará claro mañana (por hoy) en la Bolsa.
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