En Filipinas, el tifón afectó a 1,9 millones de personas.
Unos 300 muertos causó hasta el martes el paso del tifón Ketsana por Filipinas y Vietnam, mientras la alarma se declaró ahora en Laos y crece la preocupación por la formación de un nuevo ciclón al este del archipiélago filipino, informó en Ginebra la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
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En Filipinas, donde incluso el palacio presidencial abrió sus puertas para dar asilo a las personas que perdieron sus casas, Ketsana causó al menos 246 muertos y un daño económico estimado por las autoridades en casi 68 millones de euros.
El tifón se abatió sobre la isla de Luzón, la más grande del archipiélago, provocando un desastre que las autoridades definieron como "el más grave en la capital desde 1967".
Afectó a más de 1,9 millones de filipinos, 375 mil de los cuales perdieron sus casas, en tanto más de 180 mil toneladas de arroz fueron destruidas.
Las imágenes de la devastación se vieron a horas de distancia también desde Vietnam con casas arrastradas por la violencia del agua y personas refugiadas en los techos o en embarcaciones precarias.
Allí Ketsana, que era esperado por la noche, llegó anticipadamente, acompañado por fuertes ráfagas de viento y con cifras iniciales que mencionaban 32 muertos.
La parte del país más afectada por el tifón, que las autoridades locales definieron como "el peor en más de 30 años" fue la región central, en los alrededores de la ciudad de Danang.
La evacuación de alrededor de 170 mil personas no bastó para evitar víctimas.
Las escuelas cerraron sus puertas mientras la compañía aérea de bandera Vietnam Airlines canceló los vuelos con Danang que deberían retomarse el miércoles.
En tanto, crece la amenaza de un segundo ciclón, según previsiones de la OMM: "Este ciclón podrá tocar el este de Filipinas dentro de dos o tres días y su intensidad podrá aumentar", anunció la agencia de la ONU.
La UE dispuso hoy 2 millones de euros para las víctimas del tifón en Filipinas declarándose disponible a ayudar también a Vietnam y Laos, donde ahora se espera la llegada de Ketsana.
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