La situación epidemiológica se complica hora tras hora en Mar del Plata. Los números son claros: la ciudad balnearia pasó de tener 15 casos activos al 7 de julio a 166, según dio a conocer en el reporte diario de hoy a la mañana.
Gustavo Barrera, intendente de Villa Gesell.
La situación epidemiológica se complica hora tras hora en Mar del Plata. Los números son claros: la ciudad balnearia pasó de tener 15 casos activos al 7 de julio a 166, según dio a conocer en el reporte diario de hoy a la mañana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De los 29 casos confirmados en las últimas horas, 26 provienen de tres lugares: el Hospital Houssay, el geriátrico Namasté y una pesquera. Con estos nuevos positivos confirmados, Mar del Plata engrosó sus números locales a 216 contagiados y 5 muertos. De esta manera, La Feliz pasó a ser, junto a Bahía Blanca y Olavarría, las tres zonas de mayor registro de Covid-19 en el interior.
El caso también expuso la falla en los controles previos ya que 10 de contagiados en los últimos días trabajaban en una planta procesadora de pescado que carecía de la habilitación municipal y que no implementaba el protocolo de salud correspondiente para la actividad.
Pese a que desde el municipio llevaron tranquilidad a los vecinos por tratarse de casos controlados y con un lugar de origen claro, la preocupación crece. Pero no sólo a nivel local. Sino que también en relación a sus vecinos más directos. Fue justamente el intendente de Villa Gesell, Gustavo Barrera, quien, luego de confirmar un caso positivo de una vecina que había viajado a Mar del Plata, instó a los geselinos a evitar ir a esta ciudad por tratarse de una ciudad con “circulación comunitaria”
La acción no fue recibida para nada bien en Mar del Plata. En declaraciones al medio 0223, el Secretario de Gobierno local, Santiago Bonifatti, manifestó que el jefe comunal vecino “no tiene ningún conocimiento de la materia”. Y agregó que “sorprende ver una declaración como esta porque evidentemente el intendente de Villa Gesell habla sin conocer la situación de Mar del Plata”.
Barrera dispuso, además, que quienes arriben al distrito provenientes de la vecina ciudad deberán cumplir con aislamiento preventivo, ante lo que señalaron como un "aumento exponencial de casos en Mar del Plata". Pero no es el único municipio que tomó esta medida. En Tandil, Miguel Ángel Lunghi, a través del Sistema Integrado de Salud Pública, emitió una disposición en la que considera a Mar del Plata como zona de brote epidémico activo y ordenó que, al igual de como sucede con Bahía Blanca, Suipacha e Hipólito Yrigoyen, aquellas personas que viajen desde estas localidades deberán realizar una cuarentena de dos semanas.
Más allá del cruce entre las ciudades balnearias, lo que realmente tiene en vilo al Ejecutivo local es la posibilidad de una marcha atrás en su proceso de aislamiento. Vale recordar que la ciudad habilitó de manera precaria una serie de actividades como cafés como parte de una prueba piloto que ayer, en conferencia de prensa, el intendente Guillermo Montenegro corroboró que, por el momento, no se detendrán.
Pese a que está demostrado que los focos de contagios no tienen coincidencia, se sabe que el alza en la circulación local puede generar un mayor crecimiento en los casos activos e, inevitablemente, la ciudad tendrá que enfrentar un retroceso para el cual nadie está preparado.
El gobierno local había cedido ante la presión de los empresarios gastronómicos para poder generar al menos algún tipo de ingreso mayor a los conseguidos con el delivery y el take away. En consecuencia, se habilitaron los cafés. Por el contrario, el jefe comunal también manifestó que por el momento no va a haber nuevas aperturas.
Dejá tu comentario