15 de abril 2024 - 00:00

Economía circular y triple impacto, ejes clave de la responsabilidad social empresarial

Marina Arias, de Sistema B, y Juan Manuel Medina, de CampoLimpio, cerraron el evento de Ámbito Debate dedicado al desarrollo sostenible.

El quinto y último panel de la jornada contó con la participación de Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, y Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio. 

El quinto y último panel de la jornada contó con la participación de Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, y Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio.  

El quinto y último panel de la jornada fue moderado por Ariel Basile, periodista de Ámbito y editor de Política, y contó con la participación de Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, y Juan Manuel Medina, gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio.

"Sistema B es una organización latinoamericana, que forma parte de un movimiento global, donde impulsamos una nueva economía. Esa nueva economía es de triple impacto, donde las empresas no solamente evalúan o gestionan, no solo desde lo económico, sino con decisiones desde lo ambiental y lo social", inició Arias.

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En esa senda, destacó que "cada vez que las empresas toman una decisión económica, tienen que entender cómo está impactando eso en la sociedad y en el ambiente. Idealmente, incluso, no solo medir ese impacto y gestionarlo, sino ser propositivo. La empresa puede ser un agente de cambio, puede tener un propósito más allá de un fin de lucro".

"Las problemáticas globales en lo social y ambiental son muy grandes. El Estado y la sociedad civil ya demostraron no poder encontrar las soluciones. Es fundamental que el sector privado se sume como actor social a buscar esas soluciones. Nosotros impulsamos a las empresas en esto como agentes transformadores", detalló.

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"Sistema B es una organización latinoamericana, que forma parte de un movimiento global, donde impulsamos una nueva economía. Esa nueva economía es de triple impacto, donde las empresas no solamente evalúan o gestionan, no solo desde lo económico, sino con decisiones desde lo ambiental y lo social", inició Arias.

A su turno, Medina explicó que CampoLimpio lleva adelante un sistema de gestión ambiental, regulado por la ley nacional 27.279, que es la primera ley de responsabilidades extendidas al productor. "Es una ley pionera en el mundo. Se trata de impulsar e implementar este sistema, que implica recuperar todos los envases vacíos en los cuales se produce los agroquímicos y lo fitosanitario en el país y darle una correcta gestión a este plástico", contó.

Y agregó: "Llevamos recuperados más de 12 millones de kilos desde que iniciamos este camino en la asociación. Es significativo este valor. Implica un sistema de gestión en el cual los productores agropecuarios son parte sustantiva de este sistema. También las empresas que conforman la industria química en el agro y los gobiernos, sobre todo los provinciales".

Acto seguido, Arias abordó el concepto de triple impacto: "Gestionar desde el triple impacto implica que cuando voy a tomar una decisión, tenga en cuenta cómo eso impacta en la sociedad y en el ambiente".

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"Cuando tomamos la decisión económica y solo consideramos el menor costo, no estamos considerando las consecuencias que esa compra o producción pueden tener. En el caso de una empresa, esas consecuencias pueden ser muy altas si no estoy viendo cómo impacta en lo social y en lo ambiental", reflexionó.

Posteriormente, Medina destacó el papel de Sistema B. "Es la filosofía con la que trabajamos desde CampoLimpio. Teniendo en cuenta que hay un lucro, también hay un fuerte compromiso en poder visualizar el impacto ambiental que genera un residuo, que en definitiva es un bien intermedio en un bien final de utilización", dijo.

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Medina destacó el papel de Sistema B.

Medina destacó el papel de Sistema B. "Es la filosofía con la que trabajamos desde CampoLimpio. Teniendo en cuenta que hay un lucro, también hay un fuerte compromiso en poder visualizar el impacto ambiental que genera un residuo, que en definitiva es un bien intermedio en un bien final de utilización", dijo.

Sobre este punto, dijo que el compromiso es llegar a una nueva economía y que lo importante no es solo lo que ocurre "tranqueras adentro" sino que el proceso termina en la devolución del envase por parte del productor y en la responsabilidad de CampoLimpio de darle un correcto tratamiento al plástico para que vuelva al circuito productivo.

Consultada sobre la situación de las empresas y su vínculo con la sustentabilidad en la Argentina, la directora ejecutiva de Sistemas B Argentina, admitió que hay avances, aunque consideró que no son suficientes.

"No es suficiente tener buenas prácticas. Las cosas bien las tenemos que hacer porque tenemos que hacer las cosas bien. Hay que entender a las empresas como agentes sociales y que su contribución a la sociedad tiene que existir. Tienen que tener modelos de impacto que generen beneficios para la empresa, para los empresarios, los trabajadores, los proveedores, pero sobre todo para la sociedad. Si no, no tiene sentido", graficó.

A la vez, Arias evaluó que es necesario un "profundo cambio cultural": "Hay que ir por más y convertirse en esos agentes sociales que hoy necesitamos para solucionar una crisis global, una crisis de inequidad y pobreza que hoy estamos teniendo en el mundo".

Sobre este cambio cultural en el mundo del agro, el gerente de Relaciones Institucionales y Comunicación de CampoLimpio comentó que se requiere de "mucha capacitación, mucha concientización".

"Hay un esfuerzo grande en el despliegue del sistema -que está creciendo-, pero todavía notamos cierto rezago de determinados sectores de la producción. Esto no es una buena práctica: es una ley y es obligatorio para el productor devolver el envase", dijo, y amplió: "El desafío del agro como gran productor de alimentos está en incorporarse a sistemas de gestiones ambientales".

Por último, Arias destacó que la evaluación de Impacto B permite entender el 360 de la empresa y ver cómo contribuye su accionar. "Si contaminás absolutamente y, por otro lado, le das computadoras a un colegio, no cierra la ecuación. Es importante entender el impacto que estoy generando y accionar sobre eso", reflexionó.

Entre las iniciativas de Sistema B, su directora explicó que todos los meses ofrecen el taller "Quiero ser B" y diversos programas de medición. Para octubre y noviembre, además, llevarán adelante el Día B, donde el movimiento B se reunirá en Mar del Plata.

"En el caso de CampoLimpio, trabajamos en el fortalecimiento del sistema. Estamos en más del 70% del desarrollo de todo el sistema en el país. Queremos alcanzar los 100 centros de almacenamiento transitorio. Hoy llevamos 83", especificó Medina, al cierre. Y, para concluir, "llamó a seguir transformando". "Estos intercambios son los que generan expectativas de cambio", finalizó.

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