Un denominador común: crisis financiera. El desplome de la banca y los mercados hizo que Rocca se sumara así a la lista de empresarios de diversas nacionalidades que decidieron quitarse la vida, tales como Arthur Nadel, Steven Good, Adolf Merckle y Thierry de la Villehuchet . El irlandés había perdido, al parecer, grandes sumas de dinero en el Anglo-Irish Bank, el banco nacionalizado por el Gobierno.
Adolf Merckle era un magnate de 74 años y figuraba en el puesto 94 de la lista de los hombres más ricos del mundo. Discreto y con fama de tacaño, vivía dedicado a los negocios, lejos de las cámaras y la farándula. Durante cinco décadas había construido un imperio, valorado en 97.122 millones de euros, con intereses en la industria farmacéutica, el cemento y la maquinaria. Se mató un 5 de enero de 2008.
El mismo día que Merckle, Steven Good, el presidente de una de las inmobiliarias más importantes de EEUU, fue hallado dentro de su Jaguar, en otro aparente suicido. Dos semanas antes, el financiero francés, René-Thierry Magon de la Villehuchet, tras tomar unos somníferos, se cortó las venas. El cofundador de la firma de inversiones Access Internacional Advisor había confiado más de 1.000 millones de euros de sus clientes al estafador Bernard Madoff.
Ellos se suman a una extensa lista de inversores y magnates que, afectados por la crisis bursátil de 2008, decidieron terminar con sus vidas. Otros fueron: el corredor de bolsa brasileño Paulo Sergio Silva, el millonario neozelandés Kirk Stephenson, Director de operaciones de una compañía afectada por la quiebra de Lehman Brothers, y los analistas e inversores estadounidenses, Barry Fox, Edwin Rachleff y Scott Coles.
La historia de Patrick Rocca, el millonario irlandés que se suicidó en su mansión
Rocca era miembro de una familia irlandesa de descendencia italiana que había hecho negocios en el sector de los azulejos. Vivía en una mansión a las afueras de Dublín, además era propietario de un lujoso chalet en Marbella y contaba con una fortuna estimada en 500 millones de euros. El inversor inmobiliario era la imagen del éxito.
Era amigo y conocido de varias figuras mundiales. Su helicóptero estaba a disposición de Bill Clinton, cuando el expresidente estadounidense viajaba a la isla; entre sus amigos se contaban personajes de la política, el deporte, las finanzas y el mundo del espectáculo. Era cuñado del músico Van Morrison.
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