Blanqueo en real estate: ¿Oportunidad u oportunismo?

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La Ley fue impulsada por el Ejecutivo Nacional y tiene como objeto amplificar el foco sobre un sector que viene relegado, atravesando, tal vez, la peor crisis de su historia.

El viernes 12 de Marzo de 2021 se publicó en el BORA la Ley Nº 27.613 denominada como “Incentivo a la Construcción Federal y Acceso a la Vivienda”.

Desde su aprobación transcurrieron ya más de 30 días. El 19 del corriente se publicó el decreto reglamentario que habilita la implementación de la misma.

En esencia, tiene dos criterios fundamentales para la promoción de la obra privada; el primero es una serie de beneficios fiscales que impactan, principalmente, en el Impuesto a la transferencia Patrimonial (ITI), el Impuesto a los Bienes Personales y el Impuesto a las Ganancias. Estableciendo plazos y alícuotas según la forma y período de inversión.

Por otro lado prevé, lo que coloquialmente denominamos blanqueo; es decir, la posibilidad de exteriorización de capitales para ser aplicados directamente en el sector con un una carga impositiva que oscila entre el 5% y el 25%.

La Ley fue impulsada por el Ejecutivo Nacional y tiene como objeto amplificar el foco sobre un sector que viene relegado, atravesando, tal vez, la peor crisis de su historia. Todas las cámaras y sindicatos del sector en un hecho, igualmente, histórico han decidido acompañar y colaborar con esta ley sabiendo que de alguna manera no cubre el 100% de todas las aristas pero que significa una buena señal.

Un punto de partida para atender una cuestión de fondo que es el déficit habitacional que hay en Argentina desde hace décadas y que de la única manera que podrá resolverse es pensando en largo plazo, de manera sostenida e interactuando permanentemente desde el sector privado y el público tal como funcionó en este caso que tiene como resultado la Ley Nª 27.613.

Todos los actores del sector debemos empezar a trabajar y operar para que la ley sea exitosa. Que sea próspera, tanto para el sector como para la sociedad en su conjunto.

Esta Ley que es una oportunidad para dinamizar a un sector que viene muy golpeado, que viene de una crisis muy larga y profunda y que, además, puede servir incluso para poner en valor la toda cadena productiva y sumar crecimiento al desarrollo del país.

Sabemos lo que significa la obra privada como sector dinamizador, generador de empleo y como las soluciones habitacionales impactan directamente en el desarrollo humano de una sociedad.

El destino de estos fondos irá, en mayor medida, a la construcción de vivienda nueva que es un sector que necesita de la inversión privada para resolver el déficit que, en la medida que no generemos un cambio profundo, seguimos incrementando año tras año.

(*) CEO y co fundador de CMNV Comunidad de Inversión y miembro de AEV.

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