A medida que LIV Golf concluye su quinta temporada, que comenzó en 2022 como contrapeso al PGA Tour, y que se ha visto acortada, los problemas de su pasado están complicando su deseo de avanzar hacia el futuro.
La liga que nació en 2022 para desafiar al PGA Tour atraviesa un cambio de rumbo tras la salida del Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita. Canceló dos fechas, redujo las bolsas de premios y negocia con nuevos inversores mientras enfrenta reclamos de proveedores y jugadores.
Liv Golf cierra su quinta temporada con cancelaciones, recortes de premios, demandas y un futuro incierto.
A medida que LIV Golf concluye su quinta temporada, que comenzó en 2022 como contrapeso al PGA Tour, y que se ha visto acortada, los problemas de su pasado están complicando su deseo de avanzar hacia el futuro.
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Los jugadores que salieron de una reunión en The Club at Chatham Hills dijeron que el "inversionista secreto" de la liga les habló sobre su plan para impulsar la liga. Fuentes con conocimiento de la reunión, que hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizadas a declarar públicamente, confirmaron que el inversionista era Ted Goldthorpe, director de BC Partners, quien también estuvo presente en el último evento de la LIV.
LIV Golf se muestra optimista de cara a 2027, aunque se está quedando sin fondos en 2026, ya que su benefactor original, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudí (PIF), está retirando su financiación y se ha comprometido a financiar la liga solo hasta el final de la temporada.
A su vez, LIV Golf enfrenta dificultades financieras mientras se prepara para una posible declaración de bancarrota que le permitiría eliminar sus pasivos fiscales y obtener protección legal.
La salida del PIF fue anunciada a inicios de 2026. El calendario oficial de este año contemplaba 14 eventos, pero dos fueron cancelados, Louisiana en junio y el Campeonato por Equipos en Michigan en agosto.
El de Michigan iba a ser el cierre de temporada del 27 al 30 de agosto. Estipulaba u$s30 millones de bolsa para los campeones tanto de la rama individual como por equipos. Sin embargo, fue cancelado unos días antes.
También fueron canceladas las participaciones de los músicos Thomas Rhett y Disco Lines, que habían sido contratados para la ceremonia de clausura.
Estos cambios provocaron que el cierre de temporada se adelantara para el evento del 20 al 23 de agosto en Indianápolis, que originalmente era el penúltimo. Por otra parte, hubo una fuerte disminución en la bolsa de premios. En total se entregarán u$s40.1 millones, pero el plan era otorgar 70 entre los eventos de Indianápolis y Michigan.
El campeón en Indianápolis recibirá u$s2.02 millones, mientras que en eventos anteriores esa cifra alcanzaba los 4 millones.
La bolsa individual total de Indianápolis será de u$s10.1 millones y 30 más en la repartición por equipos. En contraste, la bolsa por equipos de 2025 fue de u$s50 millones.
"Al finalizar la temporada ahora, podremos dedicar todos nuestros recursos a lo que viene y mantener el rigor operativo que exige esta transición. Estamos reinventando LIV como una liga completamente nueva, propiedad de los jugadores y basada en un modelo de negocio sostenible", argumentó el CEO de la organización, Scott O'Neil.
"Mientras nos concentramos en terminar la temporada con fuerza y construir el próximo capítulo de LIV, llevaremos la energía y entusiasmo que nuestros aficionados nos han demostrado para lo que viene".
El dinero fue uno de los principales incentivos de LIV en su creación, duplicando o hasta triplicando los premios para los participantes en comparación con torneos del PGA Tour. En principio, eso provocó que los jugadores se decantaran por una competencia u otra, no ambas.
Pero la fuente de esas bolsas onerosas era el PIF, que también ha sido patrocinador de organizaciones de peso en la industria deportiva como FIFA, ATP, WTA y Fórmula 1.
Su separación de LIV Golf, confirmada durante el evento de la Ciudad de México en abril de 2026, puso en jaque la propia existencia del circuito, que esta temporada había experimentado cambios para ser más atractivo para los jugadores, como el crecimiento de 54 a 72 hoyos y la oportunidad de sumar puntos para el ranking mundial (OWGR, por sus siglas en inglés).
Como si este panorama desalentador fuera poco, se han presentado varias demandas contra la liga por falta de pago. La más reciente es de Fresh Tape Media, empresa que produjo y gestionó los eventos de prensa de la liga en enero. La compañía reclama u$s1,2 millones en concepto de daños y perjuicios, alegando que LIV pagó la mitad de la deuda antes del evento, pero no abonó ocho facturas con vencimiento entre el 22 de enero y el 22 de marzo, antes de que el PIF emitiera su resolución. La demanda se presentó el 21 de julio.
“Es muy sencillo: cuando una pequeña empresa hace el trabajo, merece que se le pague por ello”, escribió Jared Kleinstein, fundador de Fresh Tape, en X.
Los proveedores y contratistas de LIV llevan meses sin cobrar. Además, el jugador Charles Howell III confirmó el martes que los jugadores aún no han recibido los pagos correspondientes a los premios obtenidos en el torneo LIV Golf New York, celebrado hace dos semanas.
Los responsables de LIV insistieron en que todos los pagos se realizan dentro del plazo estipulado en los acuerdos contractuales, y Howell afirmó que le habían comunicado que los pagos llegarían el miércoles.
La liga propone una próxima temporada reducida, con premios menores, pero ofreciendo a los jugadores participación accionaria en la organización.
Si bien el jugador Brendan Steele afirmó estar totalmente comprometido a permanecer en LIV, la mayoría de los jugadores que salieron de la reunión y se detuvieron a comentar dijeron que su futuro sigue siendo incierto, mientras intentan definir cómo será la liga. Sergio García dijo que fue una reunión productiva, pero, al ser preguntado sobre su propio futuro, se limitó a decir: "Ya veremos".
“Creo que todavía estamos tratando de entenderlo todo, para ser honesto”, dijo Howell. “Porque, y no quiero ser vago ni nada por el estilo, simplemente no lo sabemos. No sabemos nada”.
“Sé que Scott ha trabajado muchísimo, y se nota en su cara que obviamente le está pasando factura. Pero sí, adaptarse al mundo del golf profesional no es lo más fácil del mundo. Creo que todos seguimos esperando que haya algo de claridad”.
Los inversores, sin duda, quieren garantías de que los mejores jugadores se comprometan con el futuro de la liga, y esos jugadores seguramente quieren más seguridad sobre qué sucederá con el dinero. Será revelador ver qué parte se confirma primero y, quizás por eso, la conversación que Goldthorpe mantuvo con los jugadores el martes podría aclarar algunas dudas.
Bryson DeChambeau, el activo más importante de la liga, ha asumido un papel aún mayor en las discusiones sobre el futuro de LIV. Encabezó la reunión exclusiva de jugadores en Bedminster a principios de este mes y, según se informa, acompañó a O'Neil en reuniones con posibles inversores.
“Bryson le ha dedicado muchísimo tiempo y esfuerzo, más de lo que la gente podría imaginar”, dijo Howell, quien juega en el equipo Crushers de DeChambeau. “Le importa. También creo que Bryson quiere volver al sistema del golf. Está tomando la iniciativa”.
Se conoce menos información sobre el ex número uno del mundo, Jon Rahm, a quien, según se informa, LIV adeuda más de u$s100 millones correspondientes a su contrato. Fuentes del PGA Tour aclaran que el circuito no puede contactar a Rahm hasta que demuestre que su contrato ha finalizado, tal como ocurrió con Brooks Koepka y Patrick Reed el año pasado.