La historia de Pete Burns está marcada por la intensidad y la explosión. Así como su ascenso a la cima fue meteórico, la caída fue igual de drástica y mucho más brutal. El artista es recordado por protagonizar una época donde la música se fusionó con la moda estridente y una autoexpresión similar.
Alguna vez fue la cara visible del Synth Pop de los 80, pero supo adaptarse a cada momento a lo que la época demandaba, tanto en su versatilidad musical, como en las variantes de su estética. Incluso en la actualidad, a más de una década de su muerte, sigue siendo un ícono en la cultura pop.
Pete Burns
Ganó millones con su música pero terminó en la ruina por sus adicciones.
El ascenso de Pete Burns en la música
Pete Burns no tuvo una infancia fácil. Era hijo de Eva, una mujer alemana sobreviviente del holocausto, que escapó a Austria y ahí conoció al padre, un soldado inglés en una fiesta para soldados en Viena. Su vida estuvo marcada por el trauma que le generó lo sucedido en la Segunda Guerra Mundial, por lo que cayó en una gran adicción al alcohol y las drogas.
Según entrevistas, Pete no la recordaba como una buena madre, pero sí como la mejor persona que tuvo el privilegio de conocer. Contó que la falta de atención de sus padres, más allá de causarle soledad, le brindaron la posibilidad de desarrollar una enorme creatividad y autosuficiencia. Los frutos llegaron en su adolescencia, cuando tuvo un pequeño éxito con su nueva banda Dead or Alive, en 1984 con una versión de "Thats the way (I like it)".
La fama y la fortuna de Pete despegaron en 1985, cuando Dead or Alive lanzó You Spin Me Round (Like a Record). El sencillo alcanzó el número 1 en el Reino Unido y triunfó en las listas de éxitos a nivel mundial, convirtiéndose en un himno pop inoxidable.
Pero, como solía ocurrir en los 80, los contratos discográficos no siempre eran generosos. Los informes sugieren que Burns solo recibía una pequeña parte de las regalías. En la década de 2000, Pete encontró nuevas oportunidades financieras en los realities. Su aparición en Celebrity Big Brother en 2006 le reportó unas 450.000 libras esterlinas. Otras actuaciones en Pete's PA y Celebrity Wife Swap le ayudaron a mantener los ingresos, aunque eran pagos menores.
La caída de Burns y su adicción a las cirugías
Pete Burns era tan famoso por su imagen como por su música, y mantenerla le costó caro. A lo largo de los años, se sometió a más de 300 procedimientos cosméticos, desde aumentos de labios hasta cirugías reconstructivas faciales. Calculó haber gastado más de un millón de libras solo en mejoras estéticas.
Pero no se trataba solo de la cirugía. Vivía a lo grande con moda de diseñador, maquillaje vanguardista y apariciones públicas que acaparaban titulares. Los problemas legales se sumaron a su creciente deuda. Un procedimiento de labios fallido derivó en una larga demanda, y aunque obtuvo una indemnización, los honorarios legales y los gastos médicos la devoraron rápidamente.
En 2014, se declaró oficialmente en bancarrota. Tan solo un año después, fue desalojado de su piso en Londres tras, según informes, atrasarse 34.000 libras en el alquiler. A pesar de su caída en picado financiera, Burns nunca renunció a su estilo: el glamour, para él, era la supervivencia.
Finalmente, Burns murió después de un paro cardiorrespiratorio repentino el 23 de octubre de 2016, a la edad de 57 años.
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