La red inmobiliaria REMAX está cada día más cerca de cambiar de dueño a nivel global a partir de la integración corporativa con The Real Brokerage Inc., una compañía estadounidense especializada en servicios de intermediación inmobiliaria apoyados en tecnología e inteligencia artificial.
El acuerdo anunciado en abril está muy próximo a concretarse y contempla la adquisición de REMAX Holdings por parte de Real, en una operación valuada en aproximadamente u$s880 millones, y dará origen a una nueva compañía denominada Real REMAX Group.
Una vez completada la operación, los accionistas de Real tendrán aproximadamente el 59% de la nueva compañía y los de RE/MAX Holdings el 41%.
La conducción del nuevo grupo estará encabezada por Tamir Poleg, actual CEO de The Real Brokerage, quien ocupará los cargos de presidente y CEO de Real REMAX Group.
Para la operación argentina, sin embargo, el cambio de control global no supone una modificación del modelo de negocios. Así lo explicó Dotti Peñate, CEO de REMAX Argentina y Uruguay, en una presentación realizada ante la prensa, en la que participó Ámbito: “La integración modifica la estructura corporativa global, pero no cambia nuestra forma de desarrollarnos en el país. Continuaremos impulsando los más altos estándares de calidad, ética y profesionalismo”.
REMAX Argentina y Uruguay continuará funcionando como una región de operación independiente, con la misma conducción y la misma identidad de marca. Esto significa que el cambio societario global no altera los vínculos existentes con los brokers, las oficinas ni los agentes que integran la red local, detalló Peñate.
El mayor impacto será tecnológico
La principal consecuencia esperada será, en cambio, el acceso a un ecosistema tecnológico más amplio, como parte de la integración entre la escala y el reconocimiento internacional de REMAX y las herramientas digitales desarrolladas por Real.
“Estamos frente a una nueva etapa del mercado a nivel mundial, en la que los adelantos tecnológicos están transformando herramientas y procesos, pero no reemplazarán la confianza. Por eso, la mejor estrategia es la que nos permite dedicarle más valor a las personas”, sostuvo la CEO.
Según Peñate, la inteligencia artificial permitirá automatizar tareas, acelerar procesos de búsqueda y análisis de información y mejorar las acciones de marketing, pero sin desplazar el componente humano del negocio.
Dotti Peñate, CEO de REMAX para Argentina y Uruguay.
En Argentina y Uruguay, la compañía viene desarrollando un ecosistema que combina la red de oficinas y agentes con tecnología, información, capacitación y nuevas soluciones financieras.
Entre esas iniciativas se encuentran Lendar, plataforma colaborativa de préstamos hipotecarios, Garantor, orientada a las garantías para alquileres, y REMAX Collection, enfocada en segmentos premium del mercado inmobiliario.
La compañía llegó a la Argentina en 2005, de la mano de Dotti Peñate y Sebastián Sosa, quienes asumieron la master franquicia para el país y posteriormente también para Uruguay. Actualmente, según la información difundida por la compañía, la red supera las 200 oficinas en la Argentina, con presencia federal y vínculos comerciales con oficinas de la marca en distintos mercados internacionales. Desde 2012, ambos empresarios también conducen el proceso de expansión de REMAX Uruguay.
El mercado inmobiliario y la posible desregulación
La transformación de REMAX se produce en un momento en que el Gobierno nacional impulsa una reforma destinada a desregular la actividad inmobiliaria, con propuestas que incluyen eliminar la obligatoriedad de la matrícula, flexibilizar los requisitos para ejercer la actividad, permitir que las inmobiliarias operen en distintas jurisdicciones y liberar la fijación de honorarios y comisiones.
En ese escenario, la visión de largo plazo de Peñate pone el acento menos en las barreras regulatorias y más en la profesionalización. La compañía viene sosteniendo que el mercado está atravesando un cambio de paradigma, con una mayor orientación hacia el cliente, la colaboración y el uso de herramientas tecnológicas.
La eventual desregulación, en ese sentido, podría acelerar la transformación del mercado al reducir las barreras de entrada y permitir el desarrollo de nuevos formatos de intermediación.
Frente a esta posibilidad, Dotti Peñate sostuvo: “Honestamente, vivimos en un mercado bastante regulado, sobreregulado diría. Y venimos trabajando bien a pesar de todo. Y si se desregula también seguiremos trabajando como trabajamos hoy. Lo importante es que se preserve el interés del consumidor final. Creo que el caos total tampoco es bueno para el mercado”, concluyó.