En 1983 se estableció al 22 de julio como el Día Internacional del Trabajo Doméstico. Se hizo con el objetivo de concientizar sobre todas aquellas tareas vinculadas al sostenimiento del hogar y al cuidado de las personas, que históricamente recaen en mayor medida sobre las mujeres. En Argentina, 8 de cada 10 mujeres realizan este tipo de trabajos, frente a 6 de cada 10 varones (EPH 2022). Y, en promedio, las mujeres dedican más de cuatro horas diarias, frente a los varones, que le destinan por día aproximadamente dos horas y media. (ENUT 2021).
Desde Grow-género y trabajo acompañamos esta fecha, reflexionando sobre el papel que pueden tener las organizaciones empleadoras en este tema.
grow genero y trabajo.jpg
Grow, género y trabajo
¿Qué garantiza la ley?
Mucho de esta desigual distribución tiene que ver con factores culturales. Así como el trabajo doméstico remunerado es un sector claramente feminizado, “cuando en los hogares no está este trabajo, la variable de ajuste es el tiempo de las mujeres y no tanto el de los hombres”, plantea Carolina Villanueva, directora y co-fundadora de Grow-género y trabajo.
Por eso es necesario un marco legal que trate este tema y garantice el cuidado como un derecho, desde la perspectiva de la corresponsabilidad. En mayo de 2022, se presentó en Argentina el proyecto de ley Cuidar en Igualdad, que entre otras cosas propone la creación de un sistema integral de cuidados, promueve la inversión en infraestructura y establece un nuevo régimen de licencias, para garantizar más derechos desde una perspectiva de género.
trabajo doméstico.jpg
Oink Oink
Pero en todo este año el proyecto de ley no fue tratado, por lo que trabajadores y trabajadoras dependen en gran medida de contar con un trabajo registrado, del régimen de licencias propio de cada convenio y de las iniciativas particulares de algunas organizaciones. Desde Grow- género y trabajo acompañamos a estas últimas, con el convencimiento de que, desde su lugar, pueden promover cambios concretos.
¿Qué puede hacer una organización?
Desde hace más de 12 años trabajamos con empresas y organizaciones de la sociedad civil, tanto de Argentina como de distintos países de la región, acompañando sus procesos de transformación. Algunas organizaciones adoptaron diversos beneficios para su personal, entre los que se encuentran la adopción de seis meses de licencia parental; entre 90 y 180 días de licencia por adopción (según edad), y días contemplados para trámites; distintas modalidades de regreso gradual al trabajo para madres y padres; licencia por enfermedad de un familiar (porque todas las personas, en algún momento de nuestras vidas, necesitamos ser cuidadas).
Estas son solo algunas de las iniciativas de organizaciones con las que trabajamos, que -en todos los casos- superan con creces lo estipulado por la ley, lo que significa un rol activo de su parte para impulsar esta agenda y garantizar derechos.
empleado doméstico.jpg
Freepik.
En muchos casos se trata de trabajar sobre costumbres y prácticas muy arraigadas en nuestra sociedad. Y, en todos, el objetivo es el mismo: cambiar el paradigma y empezar a pensar en el cuidado como un derecho. Nuestra experiencia nos indica que beneficia a todas las partes.
Por equipo Grow, género y trabajo.-
Dejá tu comentario