Opiniones

¿Quién es el responsable de la corrida cambiaria?

El Gobierno dejó correr al dólar y la devaluación superó el 20%.

Apenas se conocieron los resultados de las elecciones, ya el dólar comenzó a subir. Luego fue la debacle: una devaluación vertiginosa, mientras se derrumbaban en forma récord las acciones y bonos en las bolsas y el riesgo país pasaba los 1.400 puntos: el establishment financiero internacional mostraba sus cartas: sin un ajuste mucho mayor al actual, están convencidos que no alcanza para que cobren los próximos vencimientos de deuda.

El gobierno de Macri en la práctica dejó subir el dólar, interviniendo sobre los hechos consumados, a costa de pérdida de reservas y aumentos de las tasas de leliqs. El balance es, hasta ahora, de una devaluación superior al 25%.

Las peleas “entre elefantes” continuarán en los próximos días y semanas. A lo mejor el gobierno de Macri consigue, con el apoyo del FMI y vía el Banco Central, lograr volver a domar provisoriamente la divisa. Lo hará rifando reservas y subiendo la tasa de interés a niveles superiores a los ya astronómicos actuales. O, por el contrario, puede darse que decidan o no puedan impedir que continúe la suba del dólar.

Pero de lo que no hay dudas es en quién pagará “la cuenta” de este nuevo capítulo de la crisis: los trabajadores, los jubilados y los sectores populares en general. La suba del dólar posterior a la elección ya basta para que se dé una feroz remarcación de todos los precios de la canasta familiar. Con una devaluación de 30%, seguramente habrá por lo menos un 10% de traspaso a precios. Incluso empiezan a darse situaciones de desabastecimiento ante comerciantes que deciden no vender porque “no tienen precio”.

Muchas empresas comienzan a decir que “con este dólar” no pueden sostener ni siquiera los pocos productos incluidos en “precios esenciales”. También en los próximos días veremos aumentos en los precios de los combustibles. Las consecuencias serán obvias: un nuevo mazazo sobre salarios y jubilaciones ya pulverizados. A esto se le sumará una nueva tanda de suspensiones, despidos, mayor recesión y cierres de empresas.

Mientras el dólar volaba por los aires, el presidente Macri salió a responsabilizar del hecho al ganador de las elecciones: “Hoy, ante el resultado favorable para el kirchnerismo, el dólar volvió a subir. El problema que tenemos es que la alternativa no tiene credibilidad. El kirchnerismo debería hacer autocrítica”.

Alberto Fernández, por su parte, sostuvo que el responsable de la corrida cambiaria es el gobierno. “Esto es lo que pasa cuando un gobierno no dice la verdad sobre la economía”, sostuvo aprovechando a la vez para reforzar su afirmación de semanas atrás a favor de una devaluación.

¿Cuál es la realidad? El dólar sube por las movidas de los especuladores, en particular internacionales, que fugan capitales a granel. Un primer responsable, entonces, que ni Macri ni Fernández denuncian, son los propios acreedores de deuda, a los que ambos le lavan la cara y los adulan garantizándoles que, bajo cualquier circunstancia y sin importar a costa de qué, van a cobrar, así sea a costa de un ajuste cualitativamente superior al actual.

Es responsable también el FMI, que diseñó este plan de ajuste insostenible en el mediano plazo y, de hecho, promovió la devaluación. Y lo es por supuesto Macri, que deja que se fuguen los capitales y suba el dólar sin tomar ninguna medida, dejando que se pulvericen los salarios, la jubilaciones y otros ingresos en pesos. Pero también es responsable Alberto Fernández, que hace semanas viene justificando una devaluación y aprovecha cuanta ocasión tiene para reafirmar que cumplirá a rajatabla con los pagos de deuda externa.

La nueva corrida cambiaria (y sus consecuencias inflacionarias sobre los bolsillos de los trabajadores) es una manifestación más de que el acuerdo con el FMI nos lleva al abismo. La única salida es romperlo, suspender inmediatamente los pagos de deuda y nacionalizar la banca y el comercio exterior para terminar con la especulación y la fuga de divisas. Es eso o el abismo.

(*) Economista. Candidato a diputado nacional por el Frente de Izquierda Unidad

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