(Estremecedor el diálogo ayer con el economista Marcelo Bragagnolo, cuyo hijo murió en la madrugada del domingo tras una pelea de jóvenes en el barrio de Palermo en Capital Federal. No tanto por los detalles que pudo aportar, sino porque no llamó a venganza y trató de racionalizar tamaña tragedia buscando que no se repita. Fue en diálogo por radio «Argentina» con la periodista Elizabeth De Luca.)
PERIODISTA: ¿Pudo conocerdetalles de la muerte de su hijo Matías?
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Marcelo Bragagnolo: No he visto el sumario policial, no sé ni lo que dice. Yo me enteré a las 2 de la mañana del sábado a la noche, me fui corriendo hasta el lugar donde me dijeron que había pasado. Cuando llegué Matías estaba muerto).
M.B.: Ellos corrieron y se refugiaron en la entrada de una casa donde estaban con unos amigos. Aparentemente los (otros) chicos buscaron un policía y le dijeron que mi hijo y sus amigos les habían robado un celular. El policía le exigió a la seguridad del edificio que abriera la puerta, bueno, y ahí aparentemente hubo un nuevo altercado -le digo esto por versiones porque yo no estaba presente- donde (mi hijo) cayó, quedo inconsciente y para cuando llegó la ambulancia del SAME, estaba muerto.
P.: Hay distintas versiones, una que el policía le revisó los bolsillos y otra que le empezó a dar patadas en el piso...
M.B.: No lo sé. No creo que un policía que está para cuidarnos le haya dado patadas en el piso. Honestamente, no lo creo, pero bueno. En este momento los chicos tiene mucha bronca.
P.: ¿Qué quiere decir con esto?
M.B.: Que el dolor de Juan Carlos es un dolor muy bien canalizado, porque lo podría haber canalizado por la venganza y Juan Carlos no lo ha hecho y se ha preocupado por construir una sociedad mejor. En un lugar donde 11 chicos de 14 años matan a un chico de 16 años, creo que el clima de violencia que tiene la sociedad argentina es gravísimo.
P.: ¿Usted está convencido de que lo mataron?
M.B.: Bueno, por el relato de los compañeros de él, lo corrieron, lo patearon y le tiraron una pedrada por la espalda y por eso se murió. Lo que sucedió después de eso seguramente es causa de lo anterior. Matías nació en el Hospital Alemán, tiene toda su historia clínica en el Hospital Alemán. La única intervención que Matías tuvo en toda su vida fue por una intervención bucal. Es imposible que haya sido una casualidad que lo patearan y en ese mismo momento le pasó una cosa que está originada en una enfermedad. Matías iba 3 veces por semana al gimnasio, jugaba al fútbol y al rugby, al paddle los fines de semana, era un deportista, no fumaba.
P.: ¿Cómo lo trataron a Ud. en la comisaría?
M.B.: Muy bien, muy bien. El comisario tiene una hija un poquito más grande que los chicos, que era una de las chicas que había ido espontáneamente a la marcha de Blumberg. Yo había quedado con Juan Carlos en juntarnos ayer por casualidad, como tantas veces lo hacemos para hablar de política y sociedad. Bueno, Juan Carlos estuvo al lado mío, me trataron bien en todos lados, no tengo más que palabras de agradecimiento para todo el mundo.
P.: Blumberg dice que intentaron tapar el hecho en la comisaría...
M.B.: Mire, Juan Carlos se llevó esa impresión porque él estaba en la puerta y debe haber escuchado cosas que yo no pude escuchar. Además, yo estaba en total estado de shock, no estaba para hacer una precisión.
P.: ¿Cómo sigue todo ahora?
M.B.: La causa judicial es un problema de la Justicia y de los abogados. Pero yo creo que nosotros tendríamos que hacer algo todos juntos. Blumberg ya nos ha invitado a hacer algo todos juntos en pro de la seguridad, no sólo de la pública, es un problema de seguridad jurídica, de lo que haga cada uno de los integrantes de cada poder para que la Constitución funcione. Cuando nuestros hijos salen a la noche, ¿no nos quedamos con el Jesús en la boca hasta que vuelven? Esta imagen de violencia tiene que terminar, es imposible que esto siga así. Es imposible que tu hijo salga a divertirse con sus amigos y vos no sepas si va a volver muerto o vivo. Ya no es un problema de tomarse un remise, al final cada uno de los chicos va a tener un policía de seguridad propio. En este camino esto podría ser Colombia en muy poco tiempo.
P.: ¿Cuál fue la primera actitud de la Policía?
M.B.: Yo llegué a las 3 de la mañana, 15 minutos después que me llamaron. Matías ya estaba muerto, no pude entrar. La realidad es que a partir de ahí, aunque estuve hasta que hicieron las pericias, nunca pude ver nada, ni siquiera puede entrar al lugar. Estaban en la casa del escribano Cotomi Alcorta, ellos salieron de la casa, fueron a comprar algo y nunca volvieron. El escribano estaba durmiendo, se enteró al día siguiente del drama que había pasado un piso más abajo. Yo lo que creo que tenemos que hacer es ponernos los padres de acuerdo para buscar algo para que esto termine. No puede ser que un colegio tenga una patota de 10 chicos y los mantenga en el seno del colegio, no podemos dejar que nuestros chicos se eduquen así.
P.: ¿De qué colegio eran estos chicos?
M.B.: No sé, porque no he tenido acceso al sumario policial.
P.: Los padres de los chicos detenidos ya han mandado sus abogados...
M.B.: Creo que cualquiera tiene derecho a tener un abogado, pero lo que sí me parece es que vos no podés permitir que un grupo de chicos que hace una cosa así siga estudiando en tu colegio. ¿Cuál es el ejemplo moral que les das a esos chicos para que el día de mañana integren una sociedad?
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