(El experto en mercados de capitales personificado como Gordon Gekko, de la película "Wall Street", opina que pese al raid alcista de los últimos tiempos, el euro aún tiene buenas chances de quebrar el récord de 1,37 dólar. Su pronóstico se basa en el mantenimiento de los déficits comercial y de cuenta corriente de los Estados Unidos. También considera que las amenazas de los banqueros centrales de vender reservas en dólares no pasará de un mero comentario.)
PERIODISTA: La fragilidad del dólar irrumpe de nuevo. Como en abril y mayo retrocede frente a todas las divisas principales. El euro -que es la moneda que lidera el embate estableció un nuevo máximo en lo que va de 2006: 1,3174. ¿Habrá más rollo en el carretel?
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Gordon Gekko: El récord absoluto del euro fue de 1,366 a fines de 2004.
G.G.: En los últimos tiempos, el mercado de cambios se mueve por espasmos. Breves en su duración y esporádicos, pero muy pronunciados. La experiencia más reciente detonó una suba del euro de casi 10% entre marzo y mayo pasados. Si se repitiera en su magnitud -tomando como punto de partida un euro de 1,2483- podría pisar 1,37...
P.: No está escrito que deba repetirse...
G.G.: No hay ninguna obligación. Pero déle tiempo y verá...
P.: Uno no se imagina ese valor del euro sin que las autoridades del Viejo Continente pongan el grito en el cielo.
G.G.: Correcto. Ya se lo escuchó a Thierry Breton, el ministro de Finanzas francés, urgiendo a la «vigilancia colectiva», el fin de semana, porque había saltado la vara de 1,30...
P.: ¿Se frenará el euro a la voz de alto?
G.G.: No hubiera llegado a 1,36 a fines de 2004 si el sistema oral fuera infalible. Por fortuna para los funcionarios, lo difícil no es llegar, sino mantenerse... En mayo y en junio tuvimos un euro por encima de 1,29. En julio y en octubre, lo supimos ver también por debajo de 1,25.
P.: Eso es volatilidad.
G.G.: No se extrañe si la mayor parte del movimiento termina siendo pura espuma. Así es el juego.
P.: Las autoridades deberían tolerar, entonces, una buena dosis de exageración antes de involucrarse de lleno...
G.G.: Esa es la manera de operar con éxito. Pero requiere paciencia y plafond político en el frente interno. Aun así, tendrán que aceptar que el euro cotice en un escalón promedio más elevado. La tendencia de fondo -cuando uno deja que la volatilidad decantetodavía apunta a la apreciación...
P.: ¿Cuál cree que es la razón que desata esta súbita resurrección de las divisas?
G.G.: El dólar será vulnerable mientras el déficit de las cuentas externas no deje de crecer. Esa es la esencia.
P.: Pese a que los mercados de capitales han demostrado su voluntad de financiarlo...
G.G.: Si esa voluntad escaseara, tendríamos una caída libre del dólar y un salto abrupto de las tasas de interés en los EE.UU. Eso se ha vaticinado y no ha ocurrido. Existe una marcada sensibilidad sobre los prospectos del dólar pero su radio concreto de acción es mucho más limitado. Sobre todo por la falta de alternativas.
P.: Ya son legión los bancos centrales que han anunciado su propósito de diversificar la composición de su portafolio de reservas internacionales. Un vicegobernador del Banco de China meneó el tema este fin de semana...
G.G.: Si usted está sentado sobre una montaña de dólares, ¿cómo lo va a hacer sin pegarse un tiro en los pies? ¿Cómo diversificar en gran escala y evitar una pérdida monstruosa de capital? Usted puede comprar menos dólares y más euros en el margen a medida que genera superávits de cuenta corriente y recibe nuevas entradas de capital. Seguro. Pero sería un ajuste gradual. ¿Podrá vender dólares de la posición acumulada para acelerar la mudanza de cartera?
P.: Me imagino que muy pocos sin provocar un derrumbe del dólar. Bastaría con saber que el Banco de China se apresta a vender.
G.G.: Tal cual. Y debería renunciar a sostener una paridad semifija entre el yuan y el dólar (la verdadera restricción que sigue vigente bajo el disfraz de la canasta cambiaria). Pero, acaso, ¿no es éste el salto de política económica que EE.UU. empuja y China resiste? Por eso, en especial cuando el dólar está cayendo, la diversificación de reservas no va mucho más allá de ser un mero tema de conversación.
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