El jefe de gobierno confirmo que en la Ciudad habrá elecciones "concurrentes" para elegir al próximo jefe de gobierno.
El jefe de gobierno confirmo que en la Ciudad habrá elecciones "concurrentes" para elegir al próximo jefe de gobierno.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El mecanismo se llevaría a cabo el domingo 13 de agosto donde se celebrarán las PASO, pero los porteños tendrían dos urnas y dos métodos de elección.
Por un lado, con la famosa lista sabana papel, se votará a los precandidatos a presidente y diputados nacionales y del Parla Sur.
Por otro lado, la boleta única electrónica o una boleta única papel donde elegirán a los precandidatos a jefe de gobierno, legisladores por la Ciudad y Comuneros.
Esta decisión del alcalde de la ciudad desato una durísima polémica y reacciones de todos los bandos, ya sea opositores y propios y por, sobre todo, que candidato o espacio se beneficia o perjudica con el supuesto nuevo sistema de elección en la CABA.
Horacio Rodríguez Larreta quiere ser el próximo presidente y podría serlo, pero es evidente que el apoyo de los radicales es medular para sus aspiraciones presidenciales.
Si bien esta nueva forma electoral llamada “concurrente” le da un giño a los radicales, desde el punto de vista del único candidato a jefe de gobierno por el PRO, Jorge Macri es un cierre a sus aspiraciones al máximo cargo de la ciudad puesto que, su rival inmediato, Martin Losteau, en un mano a mano sin arrastre de boleta presidencial, reduciría las chances a las aspiraciones del primo del expresidente.
Creo que el jefe de gobierno no estaría buscando beneficiarios o ventajas electorales, todo lo contrario, el precandidato a presidente, Horacio Rodríguez Larreta, pisa fuerte y como todo templista, marca una clara y contundente tendencia de liderazgo dentro del PRO siendo el claro y digno sucesor del presidente de la fundación FIFA.
Opositores y propios analizan la supuesta decisión del jefe de gobierno como beneficiosa o perjudicial, pero nadie analiza que estamos dentro de un añejo sistema que solo beneficia a las “caras bonitas” y recolectoras de votos de un momento de quiebre de la política argentina.
La realidad y el contexto político actual es que, una elección concurrente en la Ciudad de Bs As, tiene tres enfoques objetivos donde el beneficiario es el propio sistema electoral democrático.
La ciudad es autónoma y esa autonomía también es necesaria a la hora de elegir su gobernante y sus legisladores sin un arrastre de taquilla.
La ciudad le da oportunidad a los partidos de distritos que puedan participar de manera independiente y sin ataduras de alianzas dando independencia y democracia electoral al sistema.
La ciudad es moderna y esa modernización le da trasparencia a que los 2.5 millones de electores elijan directamente a su alcalde los próximos 4 años.
La realización de elecciones concurrentes no sería una complicación para los electores, solo significa que los porteños elijan a su gobernante de manera autónomo, moderno, directa y por, sobre todo, sin dejarse arrastrar por una figura taquillera.
Dejá tu comentario