La actual coyuntura de corto plazo que está atravesando la mayoría de las Bolsas mundiales es un fenómeno sin precedentes. Hace aproximadamente un año, estos mismos mercados se encontraban en situaciones totalmente opuestas, rebozando de optimismo y prosperidad. Pero como todo proceso de recuperación tiene su fin, esto es precisamente lo que estamos viendo en la actualidad. El punto crucial aquí es determinar si dichas debilidades son sólo una corrección de la tendencia alcista que venían trayendo las Bolsas o si, por el contrario, puede ser el comienzo de un intenso y profundo proceso de corrección.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Es parte de nuestra técnica de análisis, considerar que tras la concreción de todo proceso alcista deba sucederse una fase de corrección, como parte de la modificación en las perspectivas de los inversores. Por esto, focalizándonos justamente en este tema tan importante, consideramos que todavía no existen señales claras de que las expectativas y humor de los inversores hayan cambiado tan radicalmente como para dar comienzo a un "bear market" extenso. Basándonos en el tema central de esta nota, en referencia a la Bolsa brasileña -el índice Bovespa-, mantenemos esta interpretación, y consideramos que deberíamos estar cerca de un piso de importancia en todas estas debilidades, desde donde queden retomados nuevos movimientos de recuperación para el índice, que lo remonten hacia niveles superiores a los actuales. Si bien el alto grado de volatilidad visto diariamente dificulta ampliamente el análisis y complica la predicción, seremos rigurosos con nuestro pronóstico, trasmitiendo al inversor esta importante posibilidad en un mercado con gran potencial.
En notas anteriores referidas al Bovespa, hemos destacado el fuerte proceso de avance que ha tenido en los últimos años. En este sentido, siempre es elemental destacar el hecho de que el índice creció aproximadamente 900% desde los mínimos del año 2002 hasta los máximos alcanzados en mayo de este año. Pero los ajustes vistos a posterior, no sólo perforaron un importante canal alcista que veníamos identificando en nuestros análisis, y que se aprecia fácilmente en la gráfica semanal adjunta, si no que ya perforaron varios de los soportes que eran tenidos en cuenta, ampliando notablemente las perspectivas bajistas.
La zona de 40.000 puntos, que en un principio era considerada como un profundo soporte, y no se preveía su perforación, no pudo contener tales debilidades, y el índice cedió hasta aproximadamente los 33.000 puntos. Particularmente, este nivel de precios representa un recorte de 61,8% en ratios de Fibonacci de todo el avance mencionado entre 2002 y 2008, sumándose además otra señal técnica que identifica el piso de la onda 4 de menor grado (el piso de la corrección vista entre mayo y junio de 2006) en dicho valor. Combinando ambos datos, tenemos serios indicios de que esta zona de precios podría considerarse como un nuevo candidato a marcar el piso a toda la corrección. Si este pronóstico es acertado, deberíamos estar viendo recuperaciones para el Bovespa por lo menos en el corto plazo, accediendo mínimamente a los 40.000 puntos, para luego continuar hacia los 50.000 puntos o niveles superiores.
El corto plazo
Cuando ingresamos en el análisis de corto plazo, podemos apreciar la característica con que se ha venido dando todo este movimiento bajista iniciado en mayo pasado. Si bien desde ese mes, hasta fines de agosto, los ajustes fueron relativamente "normales", después de allí las caídas fueron notables, ampliándose especialmente desde mediados de setiembre hasta la actualidad. Justamente fue en este último período donde se perforaron los soportes que habíamos propuesto en la nota anterior, y nos obligó a ampliar un poco más el escenario correctivo.
Pero teniendo en cuenta la estructura interna de todo este movimiento, en conjugación con las señales técnicas indicadas en el párrafo anterior, somos optimistas al considerar la noción de piso inminente para el Bovespa, desde el cual queden retomadas las secuencias alcistas favorecidas de fondo. De esta manera, centraremos nuestra atención principalmente en la zona de 33.000-32.000-30.000 puntos, que se constituye como el principal candidato a piso.
Vamos a dejar hecha una importante aclaración, y que tiene que ver con las distintas posibilidades que todavía podría adoptar el proceso de recuperación del índice. El hecho de tratarse de una visión de largo plazo, y en condiciones relativamente normales de mercado (algo que obviamente todavía no estamos viendo en los mercados), implica tener que esperar algunas semanas o meses para ver cómo se va desarrollando este escenario. En el corto plazo, estaremos pidiéndole al índice que se remonte mínimamente por encima de los 40.000 puntos, e independientemente de eventuales ajustes intermedios, que luego continúe recuperándose por encima de los 45.000 y 50.000 puntos. Este último valor se encuentra por encima de 38,2 por ciento en ratios de Fibonacci de recuperación de toda la caída analizada, lo cual ira incrementando la confianza de piso en los precios actuales. Idealmente estaremos esperando avances del Bovespa por encima de los 55.000 puntos, que implica 50 por ciento de recupero. Aquí es donde cobra vital importancia la aclaración respecto de las distintas posibilidades de recuperación. Todos estos niveles propuestos son resistencias que el índice deberá enfrentar, y podrían ser escollos desde donde se desaten nuevas debilidades que comprometerían el cuadro alcista. Recomendamos mucha cautela al inversor, porque más allá de nuestras expectativas alcistas, el Bovespa se encuentra en valores que no eran esperados, lo que siembra de cierta incertidumbre a todo el análisis, dejándolo extremadamente vulnerable y sensible a perforaciones de soportes.
Por tal motivo, eventuales debilidades por debajo del área de 30.000 puntos nos obligará a descartar momentáneamente la idea de piso, para dar paso a extensiones bajistas ya incluso hacia los 25.000 puntos.
CONCLUSIONES
Las fuertes caídas vistas en los mercados bursátiles mundiales en los últimos meses, han generado un amplio sentimiento de incertidumbre en los inversores. Nadie sabe realmente hasta cuando durará esta crisis, y cuáles serán sus consecuencias a nivel global. Nuestra técnica de análisis nos permite abstraernos de todo este contexto crítico, pero no por eso podemos desentendernos de la realidad. Ante esta peculiar situación, el mercado brasileño se encuentra en un punto en el cual podría comenzar a recuperarse, con un amplio potencial hacia delante. Pero la volatilidad e incertidumbre reinantes podrían desencadenar mayores miedos entre los inversores, y hacer de esta crisis algo sin precedentes por lo menos en el último medio siglo. La cautela y paciencia en estas instancias serán un elemento clave para determinar el momento óptimo de ingreso a los mercados, y aprovechar las incontables oportunidades que se siguen generando a pesar de la crisis.
Dejá tu comentario