Los fantasmas de Al-Qaeda llegan a América latina
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Esto permite determinar que existe una posibilidad cierta de que el terrorismo actúe, pero no una certeza de que lo esté haciendo. Pero respondiendo a la preocupación de EE.UU., en la segunda quincena de agosto el presidente Lula da Silva ordenó reforzar el despliegue de seguridad de su país en la zona, para impedir que el riesgo se transforme en hecho. Se han desplegado así aproximadamente 300 agentes del lado brasileño y se dispuesto reforzar el patrullaje aéreo y fluvial.
Pero, en los últimos días, se ha agregado una tercera situación de riesgo en el subcontinente. El ministro de Seguridad de Honduras, Oscar Alvarez, dijo que Al-Qaeda estaría reclutando centroamericanos para realizar atentados en la región y el presidente del país, Ricardo Maduro, sostuvo que su gobierno está haciendo lo necesario para prevenir ataques terroristas.
• Retirada
La realidad es que tanto el gobierno de México como los demás de América Central están adoptando medidas para conjurar este riesgo.
Cabe señalar que República Dominicana, Honduras, Nicaragua y El Salvador enviaron tropas a Irak, las que integraban la Brigada Plus Ultra bajo mando español. La retirada ordenada por José Luis Rodríguez Zapatero precipitó el retiro de todas las tropas centroamericanas, con la excepción del batallón salvadoreño que sigue en Irak sin que esté previsto su repliegue.
Por esta razón se temió que en la reciente asunción del nuevo presidente de este país, Al-Qaeda intentara alguna acción terrorista.
Lo cierto es que grupos afines a Al-Qaeda han amenazado con atentados a El Salvador, como lo han hecho también a los países europeos que tienen tropas en Irak y fue detectado en Tegucigalpa, en diciembre del año pasado un piloto saudita que sería el líder de la red que dicha organización estaría montando en América Central.
Pero la preocupación principal para la inteligencia norteamericana, es que la red que se estaría montando en América Central se propagara a México y, desde allí, a la frontera con EE.UU. o que pudiera atentar contra el Canal de Panamá, el que sigue teniendo interés estratégico para Washington.
Al respecto, la comisión que investigó el atentado del 11 de setiembre de 2001 sostuvo que miembros de Al-Qaeda habrían usado las redes de traficantes de indocumentados de América latina para desplazarse, incluyendo la que funciona en la frontera entre México y EE.UU.




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