El índice Merval en su composición tiene una fuerte ponderación de empresas relacionadas con el sector petrolero que no reflejan el riesgo argentino, como es el caso particular de Tenaris y Petrobras Brasil, que se llevan entre las dos un 25,19% del total del índice y, por lo tanto, su evolución está fuertemente relacionada con el comportamiento de estas acciones. Además, si agregamos el resto de los papeles que conforman el índice y tienen que ver con el sector del commodity, como Petrobras Energía, Repsol, YPF, Carboclor y Scohoterm, tenemos un total de 33,87 por ciento del Merval explicado por acciones del sector.
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Esta composición es la que hizo que el Merval mantenga su firmeza durante este año con respecto a otros índices como el Dow Jones, que logró un nuevo mínimo en enero de este año, mientras el índice argentino no pudo perforar los mínimos de agosto del pasado año en la caída gestada el último enero, manteniendo signo positivo en lo que va del año. Esto en un contexto en el que el petróleo rompe máximos históricos, con el barril de crudo alrededor de los 138 dólares, haciendo referencia al WTI.
Sin embargo, el resto de los sectores de la economía local que conforman el Merval no han gozado de la misma bonanza que el petrolero y, por lo tanto, en esta conjunción vemos el índice desde los máximos históricos de octubre pasado en torno a los 2.354 puntos, cotizando en un amplio rango lateral que, por el momento, si bien sufre recortes de importancia, no logra desplomarse y mantiene la fuerte volatilidad que es común ver en estas figuras laterales.
En este contexto podemos repasar el comportamiento de los sectores con mayor ponderación dentro de la composición del índice Merval.
Sector bancario (representa aproximadamente 17% dentro del índice Merval). Continúa recortando posiciones, a través de un canal bajista, desde el máximo logrado en febrero de 2007, nivel que no pudo ser quebrado al alza hasta el momento, mientras que el índice sí logro superar análogamente ese máximo en sus cotizaciones. Estos recortes continúan vigentes en la actualidad y las recuperaciones intermedias de corto plazo aún no logran dar señales de cambio de tendencia. En este sentido, podemos notar que Banco Macro es el que mayor firmeza presenta con respecto a Galicia y Banco Francés y la posibilidad de que en los mínimos de mediados de mayo veamos reconocido un soporte de importancia, mientras Francés presenta mayor volatilidad en el movimiento de sus cotizaciones con una marcada tendencia bajista, también en la búsqueda de un sostén de importancia. De esta manera, más allá de la vulnerabilidad que aún presentan estas acciones y sin señales de cambio de tendencia, creemos que en la zona de mínimos actuales los bancos estarían buscando valores donde contener las caídas para dejar conformado un piso.
Sector energético (representa aproximadamente 15% dentro del índice Merval). Tanto gas como electricidad se encuentran aún retrasados en términos de precios relativos con valores muy deprimidos, debido principalmente a las tarifas congeladas, esperando un reacomodamiento tarifario, lo que no permite que se realicen las inversiones necesarias en el sector, que en cierta medida aporta a la crisis energética que se está evidenciando desde hace ya algunos años con una economía que viene creciendo a elevadas tasas. En este sector podemos destacar Transener y Transportadora Gas del Sur, que son las que mayores correcciones han sufrido, y si bien esperamos algunas debilidades adicionales para las próximas jornadas, creemos que son las últimas caídas en precios para conseguir un piso, donde se anticipe un cambio tarifario esperado por el mercado y desde allí retomar el sendero alcista.
El sector alimentario (representa aproximadamente 6% dentro del índice Merval). Esta área de la economía, si bien tuvo una muy buena performance durante los últimos años, en estos meses se está viendo afectada en parte por el conflicto interno entre el gobierno y el sector agropecuario, a pesar de que el precio de los estos productos continúan elevados en el mercado internacional. De esta manera se pueden evidenciar las correcciones sufridas en la acción de Molinos, mientras PATY si bien está recortando en las últimas operatorias, en semanas anteriores tuvo un mejor comportamiento en términos relativos con Molinos.
Sector siderúrgico (representa aproximadamente 7% dentro del índice Merval). Particularmente las empresas Aluar y Siderar se han mantenido firmes y han servido como reserva de valor ante las caídas observadas a principios de año con movimientos más bien laterales, viendo en las últimas semanas una salida alcista para el caso de Siderar, acción que tuvo un muy buen desempeño en las últimas semanas, manteniendo su firmeza.
Por último, Telecom, dentro del sector de telecomunicaciones, con una ponderación de 4.65%, se encuentra en una tendencia bajista que fue protagonista en lo que va del año con recuperaciones intermedias dentro un canal bajista con elevada volatilidad, que podría estar consiguiendo un soporte en los niveles de mínimos actuales, pero aún sin dar señales de cambio de tendencia de largo plazo.
Por estos motivos es que estamos viendo un índice Merval que en las últimas semanas se estuvo moviendo de contramano en comparación con el índice Merval Argentina, que muestra caídas más profundas ya que este último no contiene en su composición las acciones de Tenaris ni de Petrobras Brasil. (Ver gráfico 1.)
Todas estas perspectivas e incertidumbres se reflejan en el gráfico de cotizaciones del índice Merval a través de una gran volatilidad dentro de un rango lateral, el cual creemos continuará en las próximas semanas, ya sea en un contexto como el actual mantenido principalmente por las acciones petroleras o ya sea con un reacomodamiento de carteras a favor de sectores más atrasados como el bancario, el de acciones energéticas y las siderúrgicas manteniendo su firmeza, contra una toma de ganancias en el sector petrolero.
En este sentido, creemos que veríamos una salida alcista en las cotizaciones del índice luego de ser conseguido un sostén dentro de la figura de consolidación, anticipando de esta manera el mercado la posibilidad de ver señales por parte de las autoridades monetarias de combatir la inflación y principalmente una solución viable del conflicto desatado entre el gobierno local y el sector agropecuario, reflejando así una mejora principalmente en las acciones con riesgo argentino.
ANALISIS DE GRAFICOS Y PERSPECTIVAS
Si intentamos trasladar estas ideas a lo que nos muestran los gráficos, podemos ver el índice Merval desde el máximo histórico de 2.354 puntos, logrado a finales de octubre del pasado año, cotizando en un amplio rango lateral con extremos superiores en los 2.257 puntos en primera medida y luego en los niveles históricos antes mencionados como resistencias más importantes, mientras que en un su rango inferior tenemos los soportes más relevantes en la zona de 1.861 puntos y luego como críticos los 1.751 puntos observados a mediado de agosto pasado. (Ver gráfico 2.)
De esta manera, estamos viendo el accionar de los inversores dentro de un amplio rango de cotizaciones con movimientos volátiles, interpretando que se muestra en estos vaivenes la gran oportunidad que tiene el país con relación a las condiciones internacionales favorables, y en contraposición, un contexto local muy deteriorado que no está explotando dichos beneficios, dando como resultado una gran selectividad con sesgo hacia papeles con riesgo local reducido y dentro del sector petrolero, que mantienen el índice en los niveles actuales.
En estas condiciones creemos que este rango lateral tendrá una definición alcista luego de movimientos laterales para las próximas semanas, esperando una actitud de parte de las autoridades gubernamentales de atacar el mayor síntoma que pone en alerta las inconsistencias actuales, manifestado por la inflación creciente en mayor escala al aumento de precios que está sufriendo la economía mundial y una solución viable en este conflicto interno con el sector agrario, incertidumbre que mantiene a las cotizaciones del índice sin una clara tendencia.
Por lo tanto, si nos trasladamos al corto plazo, creemos que el Merval podría sufrir correcciones adicionales principalmente impulsadas por toma de ganancias en las acciones petroleras, dentro del rango de consolidación antes mencionado. Dichos recortes tienen nivel de sostén en el área de 2.130 puntos ya testeada, luego en caso de ser quebrada los 2.100-2.060 y como de relevancia los 2.000 puntos, valores que no deberían ser perforados para dejar intacto el análisis y la posibilidad favorecida de una salida alcista en el índice. Pero si estos soportes son vulnerados, deberíamos tomar un mayor grado de cautela ya que podríamos tener profundizaciones en las correcciones de regreso a los 1.861 o incluso 1.751 y una salida bajista de este rango lateral en un contexto más adverso para la economía argentina, tanto en acciones de riesgo local como las orientadas hacia el exterior.
Para el caso de recuperaciones directas, las resistencias las encontramos en el área de 2.210 puntos en primera medida y luego como de importancia en los 2.250-2.257, niveles que una vez superados estarían dando indicios de avances adiciones en forma directa hacia la búsqueda de los máximos históricos con chances de ser quebrados al alza, accionar que llevaría las cotizaciones mínimamente a los 2.400 puntos, sin las correcciones esperadas para las próximas sesiones.
En conclusión, estamos considerando la chance de producirse una salida alcista para el valor del índice Merval hacia la búsqueda de un nuevo máximo histórico, luego de lateralizaciones y movimientos volátiles de importancia en el corto plazo dentro del rango lateral antes señalado, mientras recortes en precios logren quedar contenidos por los 2.000 puntos, niveles donde deberían estar los stops, ya que el quiebre de estos valores estaría alertando sobre una caída más profunda en un contexto más deteriorado para la economía argentina.
Por lo tanto, esperaríamos una solución viable del conflicto desatado en semanas previas y una política económica que intente combatir los elevados niveles de inflación, medidas que otorgarán una cuota de confianza para la Argentina.
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