Mientras la mayoría se entretiene con encuestas, chicanas políticas y debates que cambian como el viento, en los mercados reales se está cocinando la verdadera oportunidad (o la verdadera trampa): el carry trade argentino.
Un análisis del funcionamiento del carry trade, una de las estrategias económicas más destacadas del ministro de Economía Luis Caputo. Cuáles oportunidades o riesgos conlleva.
Mientras la mayoría se entretiene con encuestas, chicanas políticas y debates que cambian como el viento, en los mercados reales se está cocinando la verdadera oportunidad (o la verdadera trampa): el carry trade argentino.
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Hoy, apostarles a los pesos rinde más que nunca, pero también es jugar en la cornisa. ¿Por qué hablamos de "alarmas" el 15 y el 30 de septiembre? ¿Qué puede pasar si el dólar se desboca o, por el contrario, sigue planchado? Aquí, el mapa para entender el juego antes de que empiece.
Con tasas en pesos que superan el 80% anual y un Gobierno decidido a contener el dólar a como dé lugar hasta las elecciones de octubre, el carry trade vuelve a ser una tentación para los inversores: vender dólares hoy, invertir en pesos, capturar la renta, y volver a recomprar más verdes mañana.
El rendimiento proyectado: entre un 20% y 25% en pesos en apenas cinco meses. Traducido: entre 10% y 12% en dólares. No hay plazo fijo ni cuenta remunerada que pueda competir con eso. Pero, ojo: no es un viaje para dormirse en la hamaca paraguaya.
Porque el mercado político y financiero se mueve con lógica de bombas de tiempo:
El 15 de septiembre es el último día "seguro" antes de que empiece la volatilidad electoral pura.
El 30 de septiembre es la línea de última defensa: después de esa fecha, el riesgo de corrida cambiaria o anuncios económicos desesperados aumenta exponencialmente.
Salir entre el 15 y el 30 de septiembre permite capturar buena parte de la ganancia sin quedar atrapado en medio del huracán preelectoral.
Escenarios posibles: dólar bajo vs. dólar alto
El carry trade será una fiesta: los que apostaron a los pesos ganarán fuerte. Probable rally final de bonos y acciones.
El carry se convierte en una guillotina para los desprevenidos. Los que salieron a tiempo se protegen; los que no, lloran sobre balances rojos.
Dólar bajo = chances oficiales de competitividad electoral.
Dólar descontrolado = tierra arrasada política y nuevo ciclo de incertidumbre.
Hoy, jugar al carry trade es como caminar por la cuerda floja... pero con una red debajo (si se respetan las alarmas). El que sea disciplinado y no se case con el éxito momentáneo podrá embolsar rendimientos que en Wall Street envidiarían.
Argentina no está para tibios ni improvisados: está para quien entiende que, en este país, a veces, el verdadero milagro financiero dura apenas unos meses.
El que esté atento, va a brindar en octubre. El que se duerma... tendrá que brindar, pero con agua.
*Abogado especialista en trabajo y empleo.