El tramo largo de la curva de rendimientos de bonos en pesos ajustados por CER es la que concentra aquellos bonos de mayor duration, o lo que comúnmente se entiende como bonos de vencimiento más lejano, ha sido el que ha mostrado una mayor volatilidad en los últimos meses y también una mayor debilidad en la recuperación iniciada en los mínimos de precios del mes de agosto del año 2007 pasado.
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El movimiento de bajas en precio que se iniciara a comienzos del año pasado en el mercado local de bonos ajustados por CER se sustentó al comienzo en la incertidumbre respecto de las mediciones de inflación locales, y posteriormente se vio reforzado por la inestabilidad global de los mercados que derivó en ventas de activos de riesgo de emergentes en sucesivas oportunidades, exacerbando el fly to quality a activos más seguros desde mediados del año pasado.
En la Argentina los bonos más castigados desde la baja inicial de comienzos del año 2007 fueron los bonos Par en pesos, que mostraron un máximo en su valuación en niveles de 63 pesos, cediendo desde allí en forma vertical a los mínimos de 37 pesos buscados en el mes de agosto pasado.
Desde allí la secuencia de recuperación en la valuación de estos activos se ha desarrollado en forma muy volátil a lo largo de estos meses, recuperando sólo una parte menor de las fuertes bajas que dominaron la escena desde mediados del año pasado.
¿QUE NOS DICEN LOS GRAFICOS?
Si observamos el accionar de los bonos Par en pesos, que vencen el 31 de diciembre del año 2038, en términos diarios desde los máximos del año pasado de 63 pesos, podemos notar la posibilidad que estos bonos estén desarrollando en términos de ondas de Elliott Wave dentro de nuestros esquema de análisis técnico una secuencia tendencial bajista en precios, la cual hasta el momento luce incompleta. En este análisis todo tramo de tendencia en precios, ya sea alcista, o bajista como en este caso, se caracteriza por un movimiento de 5 subondas internas. En el caso del bono Par, podemos etiquetar el accionar desarrollado a comienzos del año 2007, como una primer onda bajista, onda 1 en este conteo, desde 63 pesos a 55,5 a marzo del año 2007, seguida de una recuperación parcial a 59-59,10 en el mes de abril de dicho año, en onda 2, y posteriormente toda la caída vertical hasta los pisos de agosto sería nuestra onda 3 bajista, a mínimos de 37 pesos.
Técnicamente todo el accionar desarrollado en los últimos meses tiene amplias chances de estar formando una figura de triangulación de precios, por la volatilidad, y por la secuencia interna de esa lateralización. En ratios de Fibonacci, este proceso visto a máximos de 45 pesos en el mes de noviembre ha recortado sólo 38,2% del tramo bajista previo, desarrollado desde mayo-junio del año pasado, y es esta debilidad en haber mostrado recuperaciones más sustantivas, como sí ocurrió en la parte corta y media de la curva de bonos en pesos, lo que deja a estos bonos vulnerables a perforar los mínimos de agosto de 2007. Las figuras de triangulación, como la actual, generalmente se observan cuando el activo necesita descomprimir a alta sobreventa previa, en este caso, como consecuencia de las bajas que dominaron la escena a mediados del año pasado, y son interpretadas como figuras contratendenciales, correctivas de la tendencia anterior. Para estos bonos, el accionar previo a esa lateralización la tendencia dominante era bajista, y esperamos que en estas semanas estos bonos tengan la posibilidad de culminar esta figura triangular y definir en relación con dicha tendencia bajista en el esquema técnico planteado.
Eso nos llevaría a buscar nuevos mínimos en precios, ya sea en forma directa, o con rebotes adicionales de cortísimo plazo. Para que tal definición de la secuencia triangular se dé en forma directa será necesaria la perforación de 38-37,6 pesos como soportes más cercanos, en caso de rebotes mayores mientras esos niveles no sean quebrados, podrían darse avances de regreso a 40,5-42,5 pesos donde se delinean las resistencias más importantes, no obstante mientras cualquier recuperación de corto plazo quede limitada a esos niveles que vienen conteniendo los impulsos de avance de estos bonos en los últimos meses, permanecerá firme nuestra proyección de aguardar una baja adicional a nuevos mínimos en estos activos.
Los objetivos mínimos para esta definición serían los niveles de 34 pesos, no obstante sería factible una aceleración bajista mayor hacia 31,50-29,50 donde se concentran los mínimos liberados en los inicios de cotización de estos títulos de posdefault en el año 2005. Recién luego de buscar nuevos mínimos estaríamos en condiciones de considerar culminada una primera fase bajista completa para estos bonos y habilitar así un tramo de avance más sustantivo en el mediano plazo, como marcamos como trayectoria preferida en la gráfica semanal de precios.
Por el momento mientras 42-42,5 permanezca reconocida como una resistencia mayor, seguiremos considerando esta posibilidad de figura de triángulo y aguardaremos una definición bajista directa, y sólo en caso de rupturas al alza de esas instancias y de 45 pesos, desarmarán este conteo y nos llevarían a cambiar la perspectiva para favorecer rebotes de mayor envergadura al área de 47-48 pesos, esquema que por el momento no luce como el más probable para un desarrollo técnico.
Análogamente, mientras las bajas intermedias en el índice de riesgo-país argentino, medido por JP Morgan, se limiten a la zona de 520-500 puntos como soporte, aun podremos tener luego avances adicionales arriba de 550 puntos, que se convalidarían con esa visión de búsqueda de nuevos mínimos en los bonos de largo plazo mencionados, y direccionándonos cerca de los 600 puntos, en una figura de cuña alcista en esa gráfica... Veamos.
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